Comercio local, transformando el barrio

La pandemia ha desacelerado el crecimiento de varias empresas y matado a muchos de los negocios locales que existían en nuestras colonias y barrios

Si bien la pandemia ha ayudado a que algunas industrias puedan crecer su canal de ecommerce hasta en un 300 por ciento, también es cierto que esta misma ha desacelerado el crecimiento de otras y matado a muchos de los negocios locales que existían en nuestras colonias y barrios.
Cuando hablamos que el ecommerce cerró el 2019 con alrededor de 60 millones de usuarios, con un crecimiento del 18 por ciento frente a 2018, podríamos pensar que la oportunidad de atraer nuevos usuarios y aumentar el ticket podría ser mayor, pero hay dos factores importantes que no contemplábamos: la incertidumbre y el ahorro de la gran parte de la población, lo que equivale a tener un menor ticket y concretar compras a lo indispensable, creando esto último una investigación y benchamark de productos y servicios como un básico en la vida de los usuarios.
Este mismo research y búsqueda de ahorro de parte de los usuarios fue visto como oportunidad para algunos jugadores, tal es el caso de “Canasta Rosa” quien fue visto por muchos comercios locales como una plataforma alterna para mostrar su marketplace y poder generar en muchos casos el ecommerce que aún no desarrollaban y sobre el cual ya iban tarde en esta pandemia. Esto ayudó a muchos comercios a subsistir y al mismo tiempo a generar awareness de sus marcas, pues después de las compras de pánico que existieron las primeras dos semanas en los diferentes retailers y POS de muchas marcas, todos los consumidores tuvieron que trasladarse a las compras en línea.
Por otro lado, comercios más pequeños, locales, de barrio, mercados y tianguis tuvieron que hacer lo suyo, digitalizándose y buscando nuevas oportunidades, subiéndose a otras plataformas como “yo_apoyo.mx o centroenlinea.mx”, donde también pudieran anunciarse y colgarse de la misma , pero también buscando otros canales más cercanos con los usuarios, donde no se perdiera la cercanía con ellos aún estando lejos pues esta era la diferencia que tenían a diferencia de retailers y PyMEs que ya iban un poco más avanzados con estos temas digitales. Y por esto crearon canales de comunicación en WhatsApp y Telegram, usando sin saberlo campañas de micro-influencers que con redes sociales presumían y recomendaban el comercio local de la central de abasto, la viga y otros mercados y tiendas de su barrio, poniendo a la vista la compra inteligente, llevada por el investigación y benchmark de productos y precios desarrollado por cada usuario y la oferta que existe durante esta pandemia, este el caso de Yolcan quien además de ayudar previo a la pandemia a fomentar con los restauranteros el consumo de productos locales provenientes de las chinampas, fortaleció la oferta que tenía haciendo sinergia con Tequila Reserva de la Familia y que juntos ayudaron a crear una oferta de producto mucho más fuerte ahora cambiando su consumidor, al consumidor final.
Esto nos deja ver que no hay jugador débil, hoy nadie está exento de buscar nuevos canales,  ni mejorar los que ya tiene, que la cercanía no depende de acciones offline, pues se puede desarrollar con un bot inteligente que aprenda y que entienda de lo que los usuarios están buscando, pero también en algunos casos colgándose de plataformas que ya existían y que podemos sacar mayor provecho. Y por otro lado,  situaciones como estas sacan a la luz a pequeños jugadores de B2B con potencial a convertirse los próximos grandes jugadores del B2C, porque hoy la cultura de apoyo al comercio local está creciendo y sabemos que en nuestras manos está la permanencia o no de esta parte importante de nuestros barrios.

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