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Chile y México con vulnerabilidad de estrés hídrico

Chile y México son los dos países latinoamericanos con mayor riesgo de sufrir estrés hídrico en los próximos años, debido a la mala gestión gubernamental y al aumento de la demanda.

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agua azul monterrey

  • Chile y México son los países de América Latina que tienen mayor vulnerabilidad de sufrir estrés hídrico.

  • Esto quiere decir que puede existir más demanda de agua potable de lo que hay, dejando a la población por debajo de 1.700 m3 del recurso.

  • En Chile, el 44 por ciento de la vulnerabilidad se debe a la gestión gubernamental, y en México, a la demanda excesiva y a la alteración de las cuencas hidrológicas.

El agua es un recurso natural que podemos encontrar en nuestra cotidianidad inmediata al entrar a la cocina, al baño o si queremos salir a caminar en los supermercados o en la tiendita de la esquina; no obstante, algunas zonas del mundo tienen mayor vulnerabilidad de sufrir estrés hídrico, datos del Registro de Amenazas Ecológicas (ETR) realizado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), apuntan que en América Latina, Chile y México son los países que corren mayor riesgo.

paises sin agua

“Además de contar con vastos territorios desérticos, la crisis de agua se ha hecho evidente dada la fuerte demanda que existe en el consumo doméstico, industrial y agrícola”, dijo Stéphanie Chevalier Naranjo, data journalist en Statista.

En un análisis mundial, el IEP registró que cerca de 2 millones 600 mil personas en el mundo viven en países expuestos a niveles altos y extremos de estrés hídrico, cifra que podría aumentar para 2040 a los 5 millones 400 mil personas, es decir, más de la población mundial experimentará estrés hídrico alto o extremo en 59 países, incluidos India y China.

De acuerdo con el estudio, 19 países con el mayor número de amenazas ecológicas se encuentran entre los 40 menos pacíficos de todo el mundo, incluidos Afganistan, Siria, Irak, Chad, India y Pakistán.

Las regiones que sufren más estrés hídrico se encuentran en medio Oriente y África del Norte y en Europa, España y Grecia son los Estados en los que la población está más expuesta, ya que consumen entre el 40 por ciento y el 80 por ciento del total de los recursos hídricos que disponen.

Actualmente, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), considera que hay suficiente agua para satisfacer las necesidades de la población mundial, la cual alcanzó un total de 7.9 billones de personas en 2022 y de acuerdo a la información proyectada “no existe en el mundo escasez de agua como tal, en su lugar hay un número de regiones en el mundo que sufren escasez de agua, (…) debido a que el uso de este recurso ha crecido más del doble en relación con la tasa de incremento poblacional en el último siglo”.

En sentido, datos de World Resources Institute (WRI) considera que más de un millón de personas viven en regiones con escasez de agua y hasta 3 millones 500 mil podrían sufrir escasez de agua en 2025.

Cuando se habla de escasez de agua y estrés hídrico pareciera que es lo mismo; sin embargo, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas (ONU-DAES) menciona que el estrés hídrico se registra cuando el suministro anual de agua cae por debajo de los 1.700 m3 por persona y cuando cae por debajo de los 1.000 m3 por persona se habla de escasez de agua.

Asimismo, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), define el estrés hídrico cuando “la demanda de agua potable es más alta que la cantidad disponible. Puede darse porque la calidad es tan baja que su uso no es apto para el consumo humano”

 

Chile y México en vulnerabilidad de estrés híbrido

De acuerdo con WRI quien midió el estrés hídrico en una escala del 1 al 5 en 2019, donde el 5 significa un uso del 100 por ciento del agua disponible–, Chile tuvo un índice de 3.98, un porcentaje de 79.6 por ciento y México 3.86, es decir, un 77.2 por ciento.

En el caso de Chile, la brecha entre oferta y demanda se debe a la mala gestión del agua y su administración pública. De acuerdo con el estudio “Transición Hídrica: El futuro del agua en Chile”, realizado por Fundación Chile en donde se analizan las cuencas: Copiapó, Aconcagua, Maipo, Maule, Lebu y Baker, se identificaron los siguientes problemas: con 44 por ciento una mala gestión hídrica y gobernanza, que incluye falta de transparencia, falta de coordinación de las instituciones, información, fraccionada y contradictoria sobre los recursos híbridos, desconocimiento e insuficiente fiscalización de extracciones ilegales de agua.

El aumento de la demanda ocupa el 17 por ciento, la contaminación de agua (agroindustria, minería, tratamiento de agua y disminución de niveles del acuífero e intrusión salina) el 14 por ciento, disminución de oferta por sobreexplotación y falta de precipitaciones el 12 por ciento, daño ambiental el 6 por ciento, desastres naturales el 5 por ciento y otros motivos el 2 por ciento.

En México, la situación no es tan diferente, existen cinco grandes regiones que utilizan mayor volumen del agua que se produce como el Noroeste (Sonora-Sinaloa), Río Bravo (Monterrey), Lerma-Santiago-Pacífico (Jalisco), la del Valle de México y la Región del Balsas (centro del país y Ciudad de México).

En los sitios con estrés hídrico, hay menos de 2 mil 500 metros cúbicos de agua por habitante en un año y en el país se tienen alrededor de 4 mil metros cúbicos de agua por persona.

“Más de la mitad del país posee niveles muy bajos del recursos y en otros estados hay más agua de la que se necesita, lo cual provoca inundaciones”, dice Fundación UNAM.

De acuerdo con Fernando González Villareal, coordinador técnico de la Red del Agua e investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM, una de las principales razones del estrés es la demanda excesiva y la alteración en las ciencias hidrológicas debido a “la actividad humana, la deforestación, urbanización, y otras operaciones que cambian el régimen hidrológico”.

 

 

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