¿Calidad o cantidad? Así debes ponderar los servicios creativos que ofreces

Aspectos que definen el contenido de calidad que genera una empresa
  • A veces se tiene que sacrificar la calidad cuando la exigencia es de cantidad y el cliente debe tener presente ello.

  • Dale a cada proyecto que realices la atención que se merece.

  • Sé administrado con tus tiempos de entrega y también con la cantidad de proyectos que puedes desarrollar de manera simultánea.

 

Dentro de tus responsabilidades como profesional de la publicidad, el marketing o algunos otros terrenos de la creatividad es fundamental que te exijas a ti mismo aquello que también van a pedirte tus clientes, consumidores y demás interlocutores: calidad total en lo que haces.

Algunos pueden llegar a considerar que para lograr esto tienes que ofrecer una mayor cantidad -de tiempo, de productos- pero no siempre es real esta aseveración. Para que puedas darle la debida calidad a tu servicio, puedes tomar en cuenta las siguientes consideraciones.

1. Dale a cada proyecto que realices la atención que se merece. Dedícale el tiempo necesario pero no te cierres sólo a él porque puedes perder atención en otros servicios que puedes prestar. Recuerda que en la calidad de tu servicio te juegas tu reputación profesional.

2. Sé consciente sobre la calidad de tu trabajo y dale la atención requerida. Y si tienes poco tiempo para la entrega, tal vez puedas hacer alguna excepción con respecto a los demás proyectos en que estés involucrados. De lo que se trata, en todo caso, es que seas organizado con tu trabajo y sus alcances.

3. Cuida siempre el nivel de satisfacción del cliente. A veces se tiene que sacrificar la calidad cuando la exigencia es de cantidad y el cliente debe tener presente ello… y si no es así, es tu responsabilidad hacérselo saber.  Toma en cuenta este aspecto al momento de buscar a tus clientes y ofrecerles tus servicios.

4. Sé administrado con tus tiempos de entrega y también con la cantidad de proyectos que puedes desarrollar de manera simultánea. Si no te das abasto, acepta menos retos en el futuro y céntrate en ofrecer la mayor calidad en lo que tienes. Si no logras ponderar efectivamente tu oferta de trabajo con los tiempos de entrega, cantidad y calidad, es probable que comiences a perder clientes de manera paulatina..