Cafés del recuerdo

Camila González
@camilaglz

Como las modas, como las formas, como las estéticas, como las formas de pensar, así también la publicidad cambia. Me encontré esta vez en el misterioso baúl de los recuerdos publicitarios Huellas de la publicidad tres spots de cafés que retratan ese cambio audiovisual, pero sobre todo lo interesante radica en el cambio conceptual y de imaginario. El tiempo hace lo suyo…

En 1980 el café, en este caso marca Legal, eran sus cualidades, es decir su sabor y aroma, pero además encarnaba la figura del ama de casa tradicional, quien lo utilizaba como herramienta para mimar a sus familiares e invitados. Esta propuesta es escueta, descriptiva y encerrada en aquel espacio donde quizás debía estar la señora: la cocina. Al final, un mensaje directo que expone un recado y que dice apenas lo justo y necesario. Pero me queda la figura protagonista en la cabeza…

Anunciante: Legal
Categoría: Café instantáneo
Año: 1980

Nueve años después Oro Centenario nos hace un bosquejo de pareja: tomar café y estar en pareja producen la misma sensación vitalizante. Tomar café es vivir con intensidad el momento, un momento, cualquier momento, y exaltarlo. Los planos quietos de la composición apenas logran exponer lo que brinda un buen café a los instantes de la vida, aunque los creadores no pierden el miedo de callar y se toman de la mano de la repetición de aquellos beneficios de la clásica bebida caliente.

Anunciante: Oro
Categoría: Café instantáneo
Año: 1989

Pasan seis años más, cuando Nescafé rompe con los dos anteriores conceptos y nos diseña una escena moderna que se llena con todo el placer de la individualidad. Este spot me resulta coqueto y sensual, relajante, motivador como ritual de inicio de mañana. Ella medita con café y baile. Al final el café es un ingrediente más, la danza un pretexto para que el café se atreva a hablar de sí mismo y el ritual un pretexto para estar bien y comenzar padre el día. Encantador, ¿qué más?

Anunciante: Nescafé
Categoría: Café instantáneo
Año: 1995

Puedes ser feliz con un café y tú mismo, sin atender a otros, sin estar en pareja. Son Tres ondas, tres ideas, tres etapas publicitarias, tres momentos y tres planteamientos: ella para todos, ellos juntos, ella consigo misma. Interesante.