CFAH

Suscríbete a Merca2.0 y accede a más 3,500 artículos exclusivos a suscriptores. Haz clic aquí

ARTÍCULO EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES

Autos, un sector fuerte ante el efecto Trump

Durante su campaña presidencial, Trump prometió que impondría un alto impuesto sobre los vehículos fabricados en México que entraran a Estados Unidos ¿qué pasó?

Compartir:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

Más de 200 días se han cumplido desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y uno de los temas que ha estado en constante cambio con México ha sido el de la industria automotriz, que pese amenazas, desinversiones y la cancelación de proyectos, ha seguido su curso y avanzado.

Mientras que los gobiernos mexicano y estadounidense buscan una renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), las armadoras tienen un desempeño positivo en México debido a su calidad y menor costo en producción, así como por las ventajas geográficas que representa el mercado nacional  y el mayor acceso al crédito.

La producción llegó a 2 millones 170 mil unidades en el acumulado de 2017, que significó un aumento del 10.8 por ciento frente al mismo periodo de 2016, según la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

“El plan que tenemos en el caso de que el TLC no sea favorable para México, es exportar los vehículos con cero arancel, los colocaremos con un 2.5 por ciento de impuesto con diversas variaciones según el modelo que sea enviado fuera del país”, dijo en entrevista con Merca 2.0, Eduardo Solís, presidente de la AMIA.

El plan en la industria

Horacio Chávez, director general de Kia en México.

Durante su campaña presidencial, Trump prometió que impondría un alto impuesto sobre los vehículos fabricados en México que entraran a Estados Unidos y que retornaría las plantas y empleos a su país. Promesas que, según especialistas en el sector, difícilmente podrá cumplir.

Específicamente el mandatario adoptó una línea dura contra México, exhibiéndolo como el destino al cual se estaban yendo las fuentes de empleo que se perdían en Estados Unidos.

“Las empresas han enviado los empleos a México”, dijo durante un discurso pronunciado en agosto del año pasado en el Club Económico de Detroit, la ciudad automotriz que alberga los corporativos de Ford, de General Motors y del grupo Fiat-Chrysler.

El país vecino ocupa el 75.7 por ciento de las exportaciones desde el territorio nacional, mientras que Canadá ostenta el 8.7 por ciento, Latinoamérica el 7.2 por ciento, Europa el 5.1 por ciento, Asia tiene el 0.9 por ciento y el resto se concentra en mercados más pequeños como África, según la AMIA.

La principal región de destino de las exportaciones la integran los países dentro del TLCAN, con el 84.5 por ciento del total exportado.

México también es competitivo geográficamente, ante la proximidad con Canadá y el territorio estadounidense. Si las armadoras quisieran trasladar su producción a otros países, los costos de logística, transporte y de seguridad que se tendrían que realizar, para equiparar lo que se hace en territorio nacional, disminuirían cualquier nivel de eficiencia que se pudiera buscar con otros lugares de fabricación.

Por su parte, Horacio Chávez, director general de Kia en México, señaló en entrevista con Merca 2.0 que la economía estable y el financiamiento han permitido que la industria siga creciendo.

“México ya tiene una economía estable que, a pesar de la turbulencia, se ha logrado mantener. Ese factor hace que exista confianza, que la gente siga buscando cambiar su automóvil y que personas que tienen poco acceso a una unidad nueva, como los jóvenes y estudiantes, tengan cada vez más claves de financiamiento”, indicó.

Los fabricantes de automóviles pagan 80 por ciento menos la mano de obra mexicana, en comparación con un trabajador de Estados Unidos.

Las consecuencias

Ford Motor Company anunció en enero la cancelación de sus nuevas inversiones en México, en particular, la planta de San Luis Potosí, con un valor estimado de mil 600 millones de dólares. En contraparte, parte de esa inversión sería redestinada a su planta en Michigan.

Ante esa decisión General Motors y Fiat-Chrysler tomaron el mismo camino y cambiaron el destino de inversiones planeadas para México.

De acuerdo con la agencia Bloomberg, los fabricantes de automóviles pagan 80 por ciento menos la mano de obra mexicana, en comparación con un trabajador de Estados Unidos, por lo que las armadoras ahorran hasta mil 500 dólares por la fabricación de una sola unidad, aunado a que muchas autopartes que son importadas a México desde el mismo país vecino o Europa, libres de aranceles, gracias a los acuerdos comerciales contra los que Trump pretende luchar.

En caso de que Trump optara por colocar un impuesto diferente o no respetara la cláusula de ‘nación más favorecida’, Estados Unidos tendría que salirse de la Organización Mundial de Comercio (OMC), para ello necesitaría de la aprobación del Congreso.

Lo dañino para Estados Unidos de salirse de la OMC sería que, entonces, le cedería a China el liderazgo en el comercio mundial, más los conflictos que se desprenderían de este evento con otras naciones.

Otros artículos exclusivos para suscriptores