No hay fecha que no se cumpla y, la del Super Bowl es una de las más esperadas año con año, no sólo por lo espectacular y competitiva que es la NFL, sino porque el juego se ha convertido en todo un escaparate de marcas que llegan con anuncios publicitarios con calidad cinematográfica para conectar con las audiencias.

Sólo el juego de esta noche entre los Kansas City Chiefs y los San Francisco 49ers dominó la mas pantallas tanto televisivas como de los smartphones, en Twitter dominó con etiquetas y hashtags relacionados desde muy temprano e incluso una vez que se diera el silbatazo final.

Este impacto es una de las razones por las que el partido en el que se disputa el título de la National Football League es considerado el máximo evento deportivo y mercadológico del año, superando a la Champions League, las finales de la NBA o la Serie mundial, incluso los que se realizan cada cuatro años como los Juegos Olímpicos y el Mundial de la FIFA.

Si bien, en los últimos años el Big Game ha perdido atractivo televisivo, cayendo de más de 114 millones de espectadores en 2015, a poco más de 98 millones en 2019, de acuerdo con datos de Nielsen, bien se podría decir que no pierde atractivo por que su alcance se extiende a través de las plataformas streaming, web y redes sociales.

Una vitrina millonaria

Y tiene cierta justificación desde el punto de vista del negocio y consumo. De acuerdo con una encuesta de la National Retail Federation (NRF), alrededor de 193.8 millones de personas adultas consideraban ver el Super Bowl LIV entre los Kansas City y San Francisco 49ers. Si esto se traduce en que lograron superar los 100 millones de audiencia, será un éxito para la NFL… y las marcas.

Esto debido a que son decenas las firmas que ven en el Big Game una ventana para llegar a una gran demografía de potenciales consumidores, incrementar el awareness sobre sus productos o servicios, fortalecer el engagement e incluso despertar expectativa para hacer que las personas hablen del anuncio y la marca antes, durante y posterior al juego.

Para darnos una idea, el Super Bowl de 2019 generó ingresos por 336 millones de dólares, algo que, de acuerdo con un análisis de Kantar demuestra que, a pesar de algunas fluctuaciones recientes, sigue siendo el escaparate publicitario premium y está atrayendo a nuevos anunciantes digitales además de las marcas establecidas de bebidas y automóviles.

Tal vez esta sea la razón por la que este año, las compañías debieron invertir un poco más de los 5.2 millones de dólares de 2019, pues el anuncio de 30 segundos para la edición LIV se tabuló en 5.6 millones de dólares, un 3 por ciento más costosos que el año pasado.

Pese al costo, las marcas no dejan de perder el interés de estar en algún espacio durante las casi tres horas que dura la transmisión (si no hay tiempos extra). De ahí que firmas como Anheuser-Busch InBev (dueña de Bud Light y Budweiser) destine unos 52 millones en publicidad del Super Bowl; o el caso de Amazon, con una inversión de 23 millones; mientras que las grandes automotrices (Hyundai, KIA, Toyota, GM, entre otras) se han convertido en la principal categoría de publicidad.

¿Vale la pena? Las encuestas demuestran que sí, en Estados Unidos los consideran un buen entretenimiento y una gran ayuda para que el consumidor conozca a las marcas. Esta noción se puede extender a otros mercados. Por eso es importante que los sigamos:

Aquí la selección de los comerciales producidos para el Super Bowl LIV:

Marca: Avocados From Mexico

Marca: Coca-Cola

Marca: Walmart

Marca: Budweiser

Marca: Hulu

Da clic en las siguientes páginas para ver los anuncios

SUSCRÍBETE AL CONTENIDO PREMIUM POR TAN SÓLO $299