• Amazon acaba de anunciar el lanzamiento de Movían y Alkove, sus dos nuevas marcas de muebles.

  • Durante los próximos años, más de la mitad de las compras online de Estados Unidos se harán en Amazon.

  • Amazon podría vender más de 25 mil millones de dólares en productos de sus marcas propias en el futuro inmediato.

En más de una ocasión, Amazon ha demostrado tener la capacidad de ser digno competidor para cualquier marca que se desarrolle fuera del terreno del e-commerce, campo en el que esta firma logró construir un imperio. Luego de pasar por UPS y DHL, Ikea se ha convertido en la siguiente empresa en recibir un reto directo por parte de la organización liderada por Jeff Bezos.

Y es que Amazon acaba de anunciar el lanzamiento de Movían y Alkove, sus dos nuevas marcas de muebles con las que la firma entra en competencia directa con marcas como Ikea con una propuesta que, a decir de un comunicado de prensa, “pretende dar un aire fresco al hogar”.

De esta manera, Movían ofrece una colección de muebles modernos de inspiración escandinava que premia lo práctico, flexible y el precio, mientras que Alkove representa la gama alta de la oferta de muebles del gigante del e-commerce.

Más marcas propias para Amazon

Con estos lanzamientos, Amazon mantiene la tendencia de hacer crecer su portafolio de marcas propias.

Hasta mediados del año pasado, de acuerdo con estimaciones de Recode, se estimaba que Amazon poseía 100 marcas propias que cubrían segmentos variados que van desde ropa, accesorios salud e higiene hasta comida, golosinas, cosméticos y alimento para mascotas.

La estrategia es clara. Amazon espera hacer frente a la competencia y hacer crecer su negocio mediante estas firmas privadas y algunos números entregados por The New York Times deja en claro el potencial que tienen estas líneas de negocio. Tres son los aspectos a destacar:

  • Los analistas esperan que durante los próximos años, más de la mitad de las compras online de Estados Unidos se harán en Amazon.
  • Mas del 70 por ciento de las búsquedas que se realizan en Amazon son búsquedas genéricas, (“pilas”, “mochila para cámara de fotos”, “zapatos de running”), y no productos o marcas concretas.
  • Algunos de los productos de Amazon sólo están disponibles para sus clientes Prime, lo que aporta valor a su oferta.

Con esto se estima que Amazon podría vender más de 25 mil millones de dólares en productos de sus marcas propias en el futuro inmediato.

¿Ikea debería de preocuparse?

Las marcas que en principio se vieron beneficiadas del alcance que Amazon supone y que ahora son competidoras directas del gigante tienen mucho por qué preocuparse. El poder del gigante del comercio electrónico parece incontrolable y quizá invencible.

En principio, habría que considerar el Efecto Amazon, concepto que hace referencia a la dificultad que enfrentan muchas marcas y puntos de venta para competir con Amazon ante las fortalezas que ha logrado construir en el mercado: gran selección de artículos , envíos rápidos, devoluciones gratuitas, bajos costos y suscripciones “Prime”. El conjunto de estas prestaciones han elevado las expectativas de los clientes tanto que entrar a la competencia ha sido mas que complicado para la mayoría de los vendedores.

A esto se suma el gran acierto es la gestión y capitalización de la data que posee el imperio de Jeff Bezos. El uso de esta información no se limita a optimizar el funcionamiento de su plataforma para mejorar la experiencia de quienes la vistan.

Amazon ha logrado transformar los los comentarios e insights que los usuarios ofrecen al interactuar con los productos de otras marcas, para desarrollar ofertas comerciales propias que compiten con las marcas de mayor historia dentro su plataforma.

Aunque los grandes jugadores de retail poseen información similar a la que tiene Amazon y han logrado construir marcas propias con cierto reconocimiento, el gigante del comercio electrónico tiene una gran ventaja: la inmediatez de la información (tiempo real) y la capacidad de segmentar las preferencias del shopper con la misma velocidad, en función de diferentes criterios (por categoría, localización) gracias a intenciones concretas y con mayor alcance.

Ambos factores otorgan a Amazon una ventaja competitiva única de la cual no sólo Ikea debería de preocuparse. Todas las marcas que ahora se enfrentan a Amazon deberían de prestar atención a estas tendencias.