Una batalla de declaraciones entre Aislinn Derbez y L’Oréal ha ganado especial relevancia durante los últimos días. Acusaciones sobre contratos incumplidos así como denuncias sobre presunta discriminación se han convertido en el centro de la conversación. Luego de una respuesta por parte de la marca en la que acusa a la actriz de romper clausuras del contrato de utilización de imagen, la también hija de Eugenio Derbez volvió a arremeter contra la empresa francesa con nuevas declaraciones.

A través de sus abogados, Aislinn afirmó que era falso que ella hubiera tomado la decisión de “separarse” de manera voluntaria de L’Oréal, tal como señaló la compañía; según Derbez, luego de que L’Oréal decidiera contratarla  como una de sus embajadoras, fue la misma empresa quien determinó finalizar su acuerdo cuando ella participó en anuncios comerciales de una marca de toallas femeninas. Por su parte, la empresa asegura que la actriz rompió una cláusula del contrato dando por terminado el mismo.

De manera textual, los abogados de Aislinn Derbez refieren: “En relación con la postura de L’Oréal en el sentido de que “…la cláusula de exclusividad por la que la Señora Derbez no podía representar a otra marca de belleza o higiene se rompió y decidimos separarnos…”, al mismo tiempo se precisa que la representada “no decidió de manera alguna “separarse” de la marca, sino que fue la propia L’Oréal, de manera unilateral, la que demandó la rescisión del Contrato de manera injustificada, sin sustento legal ni probatorio; y, en el Contrato L’Oréal no se pactó en favor de L’Oréal exclusividad alguna para la no asociación de la imagen de Aislinn a productos de higiene íntima; dichas manifestaciones de L’Oréal son falsas”.

Ambas marcas pierden

Determinar quien tiene la razón o mayores posibilidades de ganar dentro de este juego de declaraciones es complejo. No obstante, lo único que queda claro es que ambas marcas podrían resultar dañadas ante la percepción de falta de compromiso, responsabilidad y profesionalismo que se puede atribuir a ambas partes.

Lo que una guerra de declaraciones sin sustentos claros implica dentro de contratos comerciales relacionados con el manejo de imagen, resulta especialmente importante en tiempos en los que la relación de embajadores y marcas es primordial para conectarse con el consumidor.

Recordemos los datos de Nielsen que indican que el 66 por ciento de las personas confían en las opiniones que son posteadas en línea y este porcentaje sube a 83 por ciento cuando se trata de personas que reconocen.

Tanto para L’Oréal como empresa que busca embajadores como para Aislinn Derbez que buscará marcas para capitalizar su imagen, la batalla que ahora mantienen no es nada benéfica; será necesario que ambas partes lleguen a un acuerdo de conciliación para no dañar su imagen a largo plazo.

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