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Adiós programa DACA  ¿y a Estados Unidos como la nación más grande del mundo?

De acuerdo con el Centro Nacional de Derecho Migratorio y el Centro del Progreso Americano, el 95 por ciento de los dreamers beneficiados con DACA están en la escuela o trabajando,mientras que el 54 por ciento lograron adquirir su primer auto.

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Hace poco más de una década -para ser exactos 13 años hacia atrás, el director Sergio Arau estrenaba la película “Un día sin mexicanos”, largometraje que de manera hipotética hablaba sobre las consecuencias que tendría la desaparición de los mexicanos y el resto de los latinos de California, en Estados Unidos.

El hashtag #DACA sumó más de 237 mil impresiones y un alcance en más de 206 mil cuentas de Twitter, esto al momento de ser consultado Tweet Reach.

A través de un discurso cómico que en aquel momento causó controversia, el filme pone sobre la mesa el valor que los residentes conocidos como “dreamers” tienen para la economía y sociedad estadounidense, y como su desaparición podría generar un caos bastante peculiar en aquella nación.

Ahora, gracias a las políticas migratorias y de residencia impulsadas por la administración de Donald Trump, hablamos de un ficción que podría pasar de la pantalla grande a una realidad tangible.

El día de ayer, Jeff Sessions, secretario de Justicia de Estados Unidos, anunció la cancelación de programa Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA), mismo que desde la administración de Barack Obama otorgaba protección a los jóvenes migrantes indocumentados menores a 31 años, para gozar de beneficios relacionados con la educación y el empleo, entre otros, así como evadir la deportación.

Las implicaciones que esta decisión tendrá para la economía de Estados Unidos serán evidentes, y tendrán efectos para diversos países alrededor del mundo que podrían enfrentarse deportaciones masivas como consecuencia de menos oportunidades y mayores posibilidades de deportación.

Tras la decisión tomada por Trump, ahora el Congreso estadounidense tiene un periodo de seis meses para diseñar una alternativa que sustituya el programa que ayuda a más de 800 mil jóvenes que dependen de este, para contar de protección contra la deportación.

‘Soñadores’ en números

El segmento de la población que ahora parece quedar en limbo, no es un asunto menor. La Unión Americana es una nación cuyo desarrollo tiene mucho que ver con el trabajo y aportaciones de los habitantes no nativos.

Según datos oficiales del último censo de población en aquella nación, los hispanos registrarán un crecimiento de la población de más de 50 por ciento entre 2015 y 2020, con lo que se pronostica que durante este mismo periodo, dicho segmento poblacional represente el 40 por ciento del crecimiento del mercado laboral.

De hecho estimaciones de IHS revelan que para 2044, más de la mitad de la población norteamericana pertenecerá a un grupo minoritario, lo que convertirá a Estados Unidos en una nación multicultural.

Con estas cifras en mente, es importante entender el segmento que se ve involucrado con la cancelación del DACA.

Estimaciones de Pew Institute indican que, de acuerdo con las tasas de renovación de solicitudes aprobadas para dicho programa durante el segundo trimestre del año, de los 87 mil 580 beneficiarios, 689 mil personas son mexicanas, 34 mil salvadoreñas, 22 mil provienen de Guatemala, 22 de Honduras y 11 mil de Perú. Entre los demás países con gran participación se encuentran Corea del Sur con 11 mil beneficiarios, Brasil con 8 mil, Ecuador y Colombia con 8 mil y Filipinas con 6 mil.

La cancelación del programa afectará a un gran número de mexicanos e hispanos, quienes ante el cierre de oportunidades y el riesgo latente de deportación deberán buscar alternativas para mantener estilos de vida que antes de responder a los hábitos y costumbres de sus países de origen, se alinean a la cultura norteamericana.

Impactos en la arena laboral

Aunque adaptarse a los cambios que esto supone no será asunto sencillo para los dreamers, la realidad es que el empleo en Estados Unidos y su la economía podrían padecer afectaciones inmediatas y de consideración ante esta decisión.

De no haber ningún tipo de respuesta por parte del Congreso en Estados Unidos, que tiene poco más de seis meses para lanzar alguna contrapropuesta, cerca 700 mil personas quedaran fuera de la fuerza laboral estadounidense, lo que tendrán un costo de 460 mil millones de dólares en el Producto Interno Bruto (PIB), de dicho país durante la siguiente década, según un estudio firmado por Center for American Progress (CAP).

Hasta 2012, Nielsen indicaba que si los hispanos ubicados en Estados Unidos fueran considerado como un país independiente representaría una de las 20 economías más importante en el mundo.

Para ser más precisos, es importante mencionar que tan sólo al hablar de la contribución que hacen los connacionales quienes representan el 79 por ciento de los beneficiarios del programa. Estimaciones entregadas por la plataforma de empleo Apli, indican que cerca del 10 por ciento de la economía estadounidense depende de manos mexicanas, por lo que se prevé que una la salida de estos empleados y empresarios significaría la disminución del PIB de dicho país en un 10 por ciento (alrededor de mil 500 millones de dólares anuales).

Cuando el fenómeno se estudia por industrias, nueve de los 15 sectores que componen la columna económica en Estados Unidos cuentan con un 20 por ciento de participación mexicana, por lo que al eliminar dicha colaboración se prevé un colapso en industrias enterar que sería similar al  que registraron durante la crisis financiera de 2008.

El impacto económico se sentiría incluso a nivel de consumo interno doméstico. El costo social para los ciudadanos norteamericanos sería importante. A decir de estimaciones del Centro de Estudios de Migración de Estados Unidos (CMS), 6.6 millones de americanos comparten hogares con residentes indocumentados, al deportar a miembros de estas familias -que en la mayoría de lo casos son las cabezas familiares- el ingreso promedio de los hogares gringos se reduciría en un 47 por ciento.

Silicon Valley ¿una de las grandes afectadas?

El futuro de que los números anteriores plantean no es ajena a las grandes empresas que se han convertido en convertido en iconos de la economía norteamericana. Ante el anuncio, líderes de importantes firmas -en su mayoría tecnológicas- se pronunciaron a través de redes sociales en contra de esta decisión, expresando su confianza en el Congreso para revertir los efectos de la cancelación que califican como un problema mayúsculo.

El CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, fue el primero en pronunciarse al referirse como un “día triste” para su país, en un post largo, donde señaló que los “dreamers” son “vecinos y amigos”, sin embargo, confió en la última decisión del Congreso, mientras que IBM también se manifestó a favor de los “dreamers” y confiaron en las acciones del Congreso.

Otros CEOs de Silicon Valley han realizado un “llamado a la acción” al Congreso para que proteja a los “dreamers”, de los cuales gran parte son empleados de estas compañías, tan solo hay que recordar que el propio CEO de Apple, Tim Cook, puntualizó que más de 250 empleados de la compañía estaban bajo el programa DACA.

Si bien la fuerza laboral hispana parece una preocupación primaria para las grandes firmas de Silicon Valley, la realidad es que los porcentajes de ocupación de empleados no estadounidenses en sus filas es reducida.

Las conclusiones de un reporte entregado por la Equal Employment Opportunity Commission refieren que la falta de diversidad se magnifica en Silicon Valley, en donde los hispanos y los afroamericanos representan el sólo el 6 por ciento y el 3 por ciento de los empleados de las 75 principales empresas de tecnología. Esos porcentajes fueron mucho más bajos que otros empleadores del sector privado en la zona.

Con estos números de trasfondo, el discurso pro migrante de empresas como Facebook, IBM o Amazon puede entenderse como una mera estrategia para generar empatía y ganar relevancia en un tema de interés entre un sector determinante en el consumo.

De acuerdo con el Centro Nacional de Derecho Migratorio y el Centro del Progreso Americano, el 95 por ciento de los dreamers beneficiados con DACA están en la escuela o trabajando,mientras que el 54 por ciento lograron adquirir su primer auto.

Capital humano: lo que hace grande a una nación

No obstante, también podría responder a una visión más holística de estos lideres sobre lo que hace grande a un país: el capital humano.

En una columna publicada el fin de semana por The New York Times, el politólogo Bret Stephens refería que, en términos políticos, no es el tamaño de una nación, el Producto Interno Bruto o la fuerza militar que posee, lo que define la grandeza de un país.

El especialista indicaba que Rusia, por ejemplo, es 56 veces más grande que Italia; sin embargo, su economía es 44 por ciento más grande que la rusa. De igual manera, refería que aunque el PIB de China superará al de Estados Unidos, en términos per capita  sus números están peor que los de México.

Dreamers DACA
Según datos de VOX, las personas registradas en DACA, el 5 por ciento (cerca de 57 mil) tienen títulos de licenciatura y el 20 por ciento están matriculados en la universidad.

En contra parte, la capacidad de un país por combinar las cualidades de sus residentes nativos como de aquello que buscan oportunidades de desarrollo en sus territorios es lo que puede marcar una gran diferencia.

La misma Unión Americana es caso de estudio al respecto. El 35 por ciento de los premios Nobel que ha ganado es producto del trabajo de inmigrantes, hecho que crece en relevancia cuando recordamos que hasta 2016 se estimaba que el 40 por ciento de las 500 compañías de la lista Fortune -en donde las empresas americanas tienen especial participación- fueron fundadas o co-fundas por inmigrantes e hijos de inmigrantes.

Lo que sucederá con la anulación del programa DACA aún no está definido. La intervención del Congreso y presiones externas podrían dar matices a la postura del gobierno americano. No obstante, lo que parece ser un hecho contundente es la poca visión de la actual administración para manejar una economía que por décadas ha sido fuertemente empujada por inmigrantes y descendencias de los mismos.

La fuga de talento y fuerza laboral pondrá a Estados Unidos como uno de los grandes perdedores ante la cancelación del DACA, con lo que la visión que Arau tuvo hace poco más de una década podría ser el futuro de la que hasta ahora es considera como una de las grandes naciones en el mundo.

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