CFAH

Suscríbete a Merca2.0 y accede a más 3,500 artículos exclusivos a suscriptores. Haz clic aquí

ARTÍCULO EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES

¿Adiós a lo stickers de la niña coreana en WhatsApp? ¡No! Más bien, adiós a la explotación comercial de la imagen

La leyenda postrada en la cuenta principal de Instagram @jinmiran_ , "la niña coreana", figura una advertencia que va dirigida a quienes reproducen el material de la menor con algún fin de lucro

Compartir:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
  • En distintos medios de comunicación se afirmó que ya no se podrán utilizar los stickers de la famosa “niña coreana” por la prohibición del uso de su imagen 
  • Sin embargo, el fondo de la situación es evitar que las marcas utilicen la imagen sin autorización, ni retribución a los padres, indica la especialista en propiedad intelectual, Jardón Sanchez

 

En la actualidad la protección del derecho a la imagen personal y familiar toma cada vez más relevancia. La tecnología, junto con las redes sociales, facilitan que se capte la imagen o voz de una personas sin su consentimiento. Tal es el caso de la utilización de la imagen de Rohee Romi, la niña originaria de Corea del Sur que se convirtió en una de las protagonistas de los stickers que circulan en redes sociales, particularmente en WhatsApp. La conocida “ niña coreana” es buscada por diversas marcas y productos para que sea el rostro de sus campañas. Sin embargo, los padres de la pequeña influencer exhibieron en Instagram una leyenda en sus fotografías con la que se prohibe el uso de la imagen de la menor: “No copie y capture fotos sin permiso”, dice la cuenta de Rohee. Ello, según la abogada especialista en propiedad intelectual, Jocelyn Jardón Sanchez, no tiene el objetivo de limitar el uso de los stickers –como diversos medios aseveran–, pues ese no es el verdadero punto a atacar, en realidad, lo que se busca es evitar la explotación comercial.

Rohee Romi es una pequeña de apenas cuatro años, que saltó a la fama porque su madre compartía imágenes cotidianas suyas en una cuenta de Instagram. Su popularidad creció rápidamente debido a su peculiar forma de expresarse y a los originales y creativos atuendos que su madre elegía. Al ser tan expresiva rápidamente se hizo viral entre los internautas, convirtiéndose en una de las protagonistas de los stickers más usados en redes sociales.

 

La imagen de Rohee Romi ya no será utilizada con fines de lucro

En una entrevista exclusiva con Merca 2.0, la Bussiness & Legal Affairs Coordinator de Endemol Shine Boomdog, menciona que “la propiedad a la imagen es un derecho de toda persona, en el caso de la imagen particular de una niña viral, el ejercicio de ese derecho se vuelve importante pues se traduce en un aspecto económico, la explotación de la imagen de la niña ha empezado a ser utilizada para campañas publicitarias y el derecho sobre su imagen permite asegurar el control de la explotación, garantizando a los padres entre otras cosas el derecho de decidir a qué se asocie la imagen de su hija y el mismo sentido ser retribuidos económicamente por dicho uso”.

En ese sentido, la leyenda postrada en su cuenta principal de Instagram @jinmiran_  figura una advertencia que va dirigida a quienes reproducen el material de la menor con algún fin de lucro. Para la especialista, lo que los padres buscan es ponerle un freno a la exploración económica de la imagen de su hija.

El derecho a la imagen 

La imagen de Rohee Romi está protegida desde su nacimiento, pues según el sistema jurídico el derecho a la imagen es un derecho personalísimo con el que todos contamos. En este sentido, su imagen se encuentra protegida sin que medie trámite alguno. Si sus padres en el caso específico de la pequeña de cuatro años, al ser menor de edad consideran que su derecho está siendo vulnerado se puede iniciar la acción legal correspondiente para el inicio de una demanda, asegura Jardón Sanchez. 

En nuestro país, la protección jurídica de la imagen y la voz se encuentra en varias disposiciones legales:  la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM);  los códigos civiles;  la Ley de Responsabilidad Civil para la Protección del Derecho a la Vida Privada, el Honor y la Propia Imagen para el Distrito Federal;  la Ley de Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes para el Distrito Federal; la Ley de los Derechos de las Personas Jóvenes para la Ciudad de México; la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, y la Ley Federal del Derecho de Autor.

Con lo anterior, se vislumbra que en el caso de la “niña coreana” nadie tiene derecho a usar su imagen de la pequeña sin autorización, entonces ¿seremos sancionados cuando mandemos un sticker de su cara? No es viable que los padres de la pequeña denuncien a los millones de usuarios en redes. Actualmente existen mecanismos dentro de las plataformas que buscan proteger y ofrecer alternativas para las personas que consideren que cierto contenido viola algún derecho. Por ejemplo, en Instagram, existe la opción de reportar las cuentas e incluye el siguientes tópico: se hace pasar por otra persona (yo, alguien que yo conozco, celebridad o figura pública o una empresa u organización) y, cuando el algoritmo identifica que se está infringiendo en algo indebido bloquean el contenido. 

En caso de que se realice cualquier acción para la restricción de uso de los contenidos de la pequeña coreana, sería trascendente, “pues las propias redes sociales tienen esquemas que permiten asegurar el respeto a los derechos de propiedad intelectual a través de diversos mecanismos, por lo cual tal vez su uso se vería limitado o restringido”, asevera Jardón Sanchez. 

 En conclusión, la especialista rompe con el titular noticioso que circula por todos los medios de comunicación: “Adiós a los stickers de la niña coreana”, pues no ve a los grandes monstruos de las redes sociales limitando ese tipo de contenido. Lo que si es una realidad en la práctica, es que los padres, además de proteger a su hija, quieren limitar a las grandes marcas a usar la imagen de Rohee Romi sin su autorización, y en caso de que se quiera utilizar para una campaña publicitaria, tendrán que pagar por usarla, pues su impacto en la industria tendría grandes beneficios para las marcas por la popularidad de la “niña coreana”. 

 

Ver más:

Otros artículos exclusivos para suscriptores