A finales del mes pasado, se dieron a conocer los resultados financieros de Facebook, correspondientes al segundo trimestre del año en curso, en donde la compañía advirtió a los inversionistas que esperaban un gran aumento en los costos derivado de los esfuerzos para abordar las preocupaciones sobre el mal manejo de la privacidad de los usuarios así como para controlar mejor lo que publican los usuarios; de tal modo que los gastos totales en el segundo cuarto del año aumentaron a 7.4 mil millones de dólares, un 50 por ciento más que hace un año.

El esfuerzo no debió de ser menor si consideramos lo que en términos de reputación y financieros supuso la crisis de imagen para la marca.

Un estudio presentado por The Verge y Reticle Research, revela que Facebook atraviesa una crisis de confianza: Google, Amazon, Microsoft o Apple, logran superar a Facebook en términos de confianza; la red social sólo logra posicionarse por delante de Twitter.

Durante los primeros nueve días luego de que se confiera la filtración masiva de datos Facebook habría acumulado pérdidas por 73.5 mil millones de dólares en valor de mercado.

Desde la comparecencia de su CEO ante diversas autoridades así como la puesta en marca de nuevas medidas de privacidad, los pasos a seguir por la empresa fueron diversos.

Entre estos destacó una campaña de disculpa a los usuarios que costó poco más de 30 millones de dólares por puta en televisión.

A esto se sumó la publicación de anuncios a página completa en los principales periódicos de Europa y Reino Unido, así como el despliegue de diversos espectaculares en las calles.

Todo este esfuerzo ahora mismo atraviesa por un boicot firmado por los activistas de Protest Stencil quienes han desplegado una campaña en las marquesinas de Londres en las que se leen frases como “Las noticias falsas no son nuestras amigas, son una gran fuente de ingresos” o “El mal uso de los datos no es nuestro amigo, es nuestro modelo de negocio”, acompañadas con el logo y la tipografía de la red social de Mark Zuckeberg.

Para el consumidor no hay error pequeño, todo pasa por su radar y aunque las redes sociales se han convertido en grandes aliados para hacer escuchar su voz, este caso demuestra la vigencia que otras plataformas de comunicación tienen en este sentido.

Para las marcas es un ejemplo del reto al que se enfrentan que no sólo se limita a cuestiones de gestión de imagen; el problema trasciende a temas de negocio.

Basta con reconoce que desde NewVoiceMedia refieren que, tan sólo durante 2013, las empresas perdieron poco más de 12 mil millones de dólares a consecuencia de clientes insatisfechos que decidieron dejar de adquirir un producto o servicio.