5 razones para mantener tus emociones al margen del trabajo

Santiago, Chile.- Cada día escucho las quejas de mis compañeros de trabajo sobre el ambiente laboral. Que nadie valora lo que hacemos, que no hay presupuesto, que no se puede hacer nada porque los resultados no son lo que se espera y muchos etcéteras que sólo conducen a la frustración personal. ¿El problema? Todos queremos cambiar el mundo y mejorar el entorno en el que nos desenvolvemos, pero nos olvidamos del sistema y de que las luchas personales no siempre son las luchas de la empresa. ¿Cómo sobrevivir? Manteniendo a raya las emociones.

El estrés puede ser una respuesta prolongada a los factores emocionales e interpersonales crónicos en el trabajo, y se define por las tres dimensiones de agotamiento, cinismo e ineficacia.Durante años, la investigación de los psicólogos laborales ha establecido lo complejo de la construcción realizada en los ambientes de trabajo, el que se sitúa en la experiencia personal del trabajador en relación con el resto de los agentes involucrados en la empresa. El bienestar de las personas se vincula directamente con las emociones, las que deben mantenerse al margen a como de lugar. Aquí las 5 razones por las que se debe bloquear la emoción de la actividad laboral.

La emoción es personal. Nada que tenga que ver con el trabajo debe alterarnos tanto como para comprometernos emocionalmente, porque este es un ámbito profesional. El trabajo es sólo parte de nuestra vida, no es nuestra vida.

La emoción se vuelve un handicap. Si nuestra emoción interviene en los procesos laborales, se vuelve un handicap y quienes estén a cargo nuestro lo interpretarán como una debilidad, una falta de habilidad para el rol desempeñado.

Los resultados dependen de la gestión, no de la emoción. La emoción no es importante para los directivos, aunque digan que sí lo es. Lo importante son los resultados y por muy bien que le caigas a tus jefes, lo que se evaluará es el resultado final.

La emoción es símbolo de “conflictivo”. A veces creemos apoyar la gestión empresarial comentando lo que nos parece que debe tenerse en cuenta, pero esa es sólo nuestra visión. Para los directivos, esa especie de “intuición” sobre ciertas situaciones no se ve con buenos ojos, muy por el contrario, se interpreta como una actitud “conflictiva”. Luego, cuando sucede lo que anunciaste, no podrás decir “te lo dije”.

El trabajo es sólo trabajo. Si cumples con tu rol, no es necesario dar más, porque son muy pocos los directivos que entienden tu motivación (la camiseta puesta) y pueden malinterpretarla. El trabajo, es solo trabajo. Las emociones, son personales y no hay que regalarlas.

No me creas, pruébalo.

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