4 demandas absurdas relacionadas con la mercadotecnia

Al recurrir a enfoques de mercadotecnia, algunas personas han emprendido abusardas acciones legales contra marcas y personajes

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La mercadotecnia ha generado múltiples estrategias así como campañas que han permanecido en el imaginario colectivo durante muchos años, se ha esforzado por encontrar mejores canales para enviar un mensaje así como de acompañar al consumidor en su constante evolución.

Asimismo, esta industria ha hecho valer los derechos de las marcas así como de las personas al contar con una serie de lineamientos que protegen los productos realizados, entre otros recursos legales, en especial en la actualidad ya que el uso de los datos personales ha sido todo un tema que divide opiniones.

No obstante, también se ha recurrido, por así decirlo, a algunos enfoques se marketing para realizar absurdas demandas en contra de establecimientos, marcas y personajes a fin de obtener mucho dinero de forma sencilla o tener la razón en alegatos sinsentidos, por lo tanto a continuación te presentamos cuatro demandas absurdas relacionadas con la mercadotecnia.

1. Nike y Michael Jordan

Durante 2006 Allen Heckard se mostró harto de que continuamente en la calle lo detuvieran en todo momento por su supuesto parecido al astro del baloncesto Michael Jordan, por lo tanto demandó a Nike y al propio Michael Jordan por más 800 millones de dólares para reparar el sufrimiento que le causó el “parecido” con el deportista.

Asimismo indicó que el branding que alcanzó Jordan nunca detendría el constante abordaje de las personas; sin embargo, en algún momento decidió retirar la demanda al saber que no solo no ganaría, sino que tendría que pagar los gastos legales.

No obstante, hacer esta acción empeoró las cosas ya que la demanda cobró relevancia debido a lo absurdo y si que se volvió famoso, pero para mal.

2. Hombre vs Tintorería

Bajo la premisa “el cliente siempre tiene la razón”, el juez administrativo Roy Pearse decidió emprender una acción legal en contra de una tintorería durante 2007, la causa, unos pantalones, los cuales alegó Pearse, no eran los suyos.

Y es que el argumento de “satisfacción garantizada” no se cumplía por parte del establecimiento por lo que la acusó de publicidad engañosa, motivo por el cual buscaba una compensación de 54 millones de dólares que originalmente fue de 65 millones, en los que se agregaban violaciones de acuerdo a la ley e incluso parte de ese monto sería destinado a proteger a otros consumidores que sufrieran este tipo de daños.

Si bien Pearse no ganó el caso, que duró poco más de dos años, si logró que la tintorería retirara los letreros de “Satisfacción garantizada” así como el de “Entrega el mismo día”.

3. Ciudad turca vs Batman

En 2008 una ciudad de Turquía, a través de su alcalde, buscó demandar a la Warner Bros por utilizar de forma indebida el nombre del poblado, el cual no se trata de una referencia o que algún villano haya acabado con el territorio, sino por el gran éxito.
Batman, el territorio turco, denunció a Christopher Nolan, director de la cinta Batman, por usar sin autorización el nombre de la ciudad sin previa autorización, siguiendo la normativa internacional de derechos de autor.

Huseyin Kalkan, alcalde en ese entonces de la región, indicó a la prensa local que los derechos de autor del nombre Batman pertenecen a la ciudad, tras precisar que el ayuntamiento trabajó con expertos jurídicos para preparar la demanda contra aquellos que usan el nombre sin permiso.

La querella no solo iba enfocada a la cinta, sino contra todo aquello que llevara el nombre, desde juguetes, ropa, artículos, entre otros; y para ello, si era necesario irían a los tribunales en Estados Unidos.

Sin embargo, el superhéroe surgió un año antes (1939) de que se destacara al poblado por sus yacimientos petrolíferos, de tal manera que quien en verdad estaba haciendo uso de una marca registrada era el poblado.

4. Ex entrenador vs tenista

La tenista Naomi Osaka, rankeada número uno en la actualidad, fue demandada por su ex entrenador quien pide 2 millones de dólares al alegar un contrato supuestamente firmado por el padre de la tenista, Leonard Francois en 2011.

En aquel entonces al no tener dinero, Francois aceptó un arreglo en el que el entrandor estaba dispuesto a aceptar como pago de la tarifa, el 20 por ciento de los premios metálicos que consiguiera Naomi y su hermana en un futuro, además de los acuerdos de patrocinio, de por vida.

De acuerdo con el sitio oficial de la WTA la japonesa acumula alrededor de 10.8 millones de dólares en premios durante su corta carrera, esto sin contar los ingresos por patrocinio.

Por lo que el ascenso vertiginoso de la tenista puede derivar en falsas afirmaciones, “este tonto contrato que Naomi nunca vio ni firmó, que pretende entregar parte de sí misma a la edad de 14 años es particularmente absurdo”, aseguró el abogado Alex Spiro.