4 claves de cómo el neuromarketing puede ser de gran ayuda en tu estrategia

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En un mundo en donde la evolución de la tecnología es constante, la globalización y digitalización hacen posible que las personas se vean bombardeadas por una incesante cantidad de información que los estimula con productos o servicios nuevos, innovadores y atractivos, por lo que llegar al público resulta cada vez más complicado.

Tan sólo en el sector retail, los supermercados, por citar un ejemplo, el consumidor tiene acceso a cerca de 50 mil productos, de los cuales adquiere una media de 50, lo que supone que a cada producto elegido dedica cerca de 5 segundos de su atención, de acuerdo con Point of Purchanse Advertising International.

Esto abre una ventana enorme de oportunidad para que las marcas aprovechen el neuromarketing como un recurso de gran valor para fortalecer sus estrategias y, de esta forma, tener mayores probabilidades de conectar con las audiencias.

El neuromarketing lleva casi más de cuatro décadas de existencia, aunque una en la que cada vez más crece su relevancia en la mercadotecnia y publicidad. Lo podemos definir como la aplicación de las técnicas de la neurociencia al marketing, con la finalidad de conocer y comprender los niveles de atención que muestran las personas a diferentes estímulos, de acuerdo con la Neuromarketing Science & Business Association (NMSBA).

Por eso te compartimos algunas claves de cómo puede ayudar a mejorar tu estrategia:

1. Comprador

Es un recurso que ayuda a entender tanto al comprador como al vendedor, y los comportamientos aparentemente ‘irracionales’ del consumidor. Pese a su eficacia, son pocas las organizaciones que lo implementan enfocado a procesos de venta online o e-commerce, apenas dos de cada diez organizaciones, según revela un análisis reciente realizado por la consultora Digital Boost.

2. Respuesta a estímulos

Según un estudio ejecutado por Ogilvy&Mather e Ipsos, que consideró una muestra de personas entre 35 y 44 años, el neuromarketing ha sido eficiente para medir las respuestas ante diversos estímulos al consumidor. Así, encontraron que los primeros segundos son fundamentales para captar la atención y estimular el sistema límbico, que es donde residen las emociones.

3. Proceso emocional

De acuerdo con el especialista e investigador en neuromarketing y neuro-innovación, Jürgen Klaric, hay tres tipos de cerebro que intervienen en la decisión de compra de una personas: el racional, emociona y -según sus palabras- el que más vende, de supervivencia. Según el especialista, la gente no compra por motivos racionales, compra por motivos emocionales.

4. Público meta

Permite llegar de manera directa al público meta a través de una campaña, esto con base en el estudio del individuo desde su interior, desde sus funciones cerebrales, según explicó Jaime Romano Micha, doctor en neurociencias y especialista en neuromarketing.