3 valores que deberá tener la publicidad del futuro

En la actualidad, perfilar al consumidor es una tarea cada vez más compleja como consecuencia de los diversos estilos de vida que adopta a lo largo de su vida mismos que se modifican gracias a la intervención de elementos externos como la llegada de nuevas tecnologías, revolucionadas dinámicas de comunicación o bien las situaciones sociales, económicas y culturales que caracterizan su entorno.

Como lo menciona Heriberto López, CEO de El Instituto de Investigaciones Sociales, “es fundamental para las marcas, mercadólogos y publicistas observar los cambios en los estilos de vida y en consumo desde los cambios demográficos y sociales. Esta es la mejor forma de explicarlos, comprenderlos y desde luego de adelantarse con escenarios futuros”.

Así entender dichas variaciones en pieza medular en la planeación y desarrollo de las estrategias de mercadotecnia y publicidad, con el fin de adaptar cada uno de los procesos que en ellas se involucra a las necesidades, exigencias y tendencias que las propias audiencias definen.

Es fundamental para las marcas, mercadólogos y publicistas observar los cambios en los estilos de vida y en consumo desde los cambios demográficos y sociales

En este sentido, es pertinente recordar que el consumidor en la actualidad -y por ende en el futuro- no se conforma con una marca que a través de sus productos y servicios satisfaga sus demandas per se, sino que en esta relación juegan otros elementos mucho más relacionados con temas de valores y ética de las marcas.

Por ejemplo, en lo que respecta a los atributos más valorados por los millennials en una marca, la confianza se posiciona en la primera posición con un 31 por ciento de las menciones, seguida de la creatividad (29 por ciento), inteligencia (23 por ciento), autenticidad (22 por ciento) y la credibilidad (21 por ciento).

En consecuencia, desde la publicidad hasta el producto mismo las marcas tendrán que apostar por transmitir estos valores para optimizar su relación con los consumidores.

De tal suerte, al hablar de forma específica de la publicidad, en el futuro inmediato veremos tres valores que serán eje en una parte importante de las ejecuciones, mismas que si bien hoy ya figuran dentro del juego publicitario, se consolidarán al paso del tiempo.

Funcionalidad

La publicidad cuyo fin sólo es comunicar hoy empieza a parecer obsoleta. Las audiencias hoy premian a la publicidad que tenga un objetivo más allá; es decir, que cuyo fin de transmitir un mensaje este acompañado de una aportación mayor a la mera información.

Veamos lo hecho por la Universidad de Ingeniería y Tecnología de Perú, que con la intención de mejorar el número de suscripciones a su matrícula apostó por diseñar un espectacular capaz de convertir el agua de lluvia en potable, con lo que en tres meses generó más de 9 mil litros del vital líquido. Además de la aportación hecha a la sociedad, la campaña consiguió incrmentar en un 38 por ciento el número de aplicaciones con respecto al año anterior.

Social

Contribuir a la solución de problemas sociales también se perfila como una responsabilidad de la publicidad del futuro, en donde aún cuando la marca está presente sólo figura como un elemento que acompaña la acción.

Un ejemplo de esto es la campaña Between Us de Vodafone misma que ,mediante una “aplicación disfrazada y sólo evidente” para aquellas mujeres que sufren de violencia doméstica, encontró una manera de emitir una alerta en caso de un incidente de dicha naturaleza en Turquía.

La aplicación fue descargada por más de 254 mil mujeres, lo que representa el 24 por ciento de las mujeres con teléfonos inteligentes en Turquía, mientras que la alarma fue activada en 103 mil 122 ocasiones.

Real

Desde los personajes que protagonizan cada campaña y los roles que juegan hasta el mensaje mismo, cada vez se ven más alejados de los estereotipos clásicos.

Para ejemplificar basta con recordar la campaña desarrollada por el laboratorio uruguayo Urufarma para celebrar el Día Internacional de la Mujer, mismo que al salirse de la retórica común que caracteriza a la comunicación en dicha celebración consiguió de manera gratuita un impacto en medios calculado en cerca de 800 mil dólares gracias a la reproducción orgánica de la campaña.