La llegada de Facebook a la vida de los consumidores marcó un hito en la historia. No sólo se trata de la red social con mayor numero de suscriptores; esta plataforma fue pionera en entregar a las audiencias una herramienta para amplificar su voz, ventaja que ha mantenido a la plataforma en la preferencia de los usuarios.

Para muestra basta con revisar los datos entregados por la empresa con referencia al cierre del año pasado. Según dicho documento, Facebook cerró el 2018 con un 9 por ciento más de usuarios diarios activos, con lo que son mil 520 millones de personas las que entran cada día a la red social, mientras que el número de usuarios activos mensuales ascendió a 2 mil 320 millones.

No todo es felicidad

Aunque ese 9 por ciento no es nada despreciable si se considera la madurez del servicio, lo cierto es que terminaron los tiempos en los que la cantidad de usuarios activos del servicio crecía de manera descomunal han quedado atrás.

De hecho, ahora son más frecuentes los estudios que indican que la popularidad de la mayor red social del mundo está decayendo al tiempo que la felicidad de sus usuarios radica en estar lejos de las “bondades” que ofrece la plataforma.

Un estudio desarrollado por científicos de las universidades de Stanford y Nueva York descubrió que al alejarse temporalmente de la plataforma de Facebook las personas presentaron índices de felicidad más elevados.

En este sentido, diversas investigaciones indican que los usuarios más jóvenes han perdido el interés por esta plataforma. Hallazgos de eMarketer revelan, por ejemplo, que Facebook perderá este año 2 millones de usuarios de 24 años o menos en Estados Unidos. Muchos se irán a Instagram —se calcula que algo más que 1.6 millones— pero otros 1.9 millones migrarán a Snapchat.

La evolución de las audiencias

Las razones detrás de esta falta de interés y popularidad pueden ser muchas. Sin embargo, la más clara es la falta de capacidades de la red social para adaptarse a las nuevas características   de las audiencias. Lo que antes era un boom entre los usuarios, ahora es visto como algo común que incluso se ha convertido en una amenaza para los intereses de las audiencias.

Con una década y medio de historia, la red social ha buscado innovar en su oferta; no obstante, el resultado ha dejado mucho que desear y lo que antes lograba enganchar a las audiencias ahora ha perdido ese empuje para retenerlos.

De manera general se pueden enlistar tres cosas que hace 15 años lograron engancharnos a Facebook, pero que ahora han dejado de ser del agrado del consumidor:

Comentarios convertidos en un chat grupal

Cualquier imagen, video o publicación en Facebook tiene la capacidad de convertirse en un chat grupal, conversación grupo a la cual se puede sumar cualquier usuario sin invitación previa. En principio esta era una de las grandes ventajas que los usuarios encontraban en Facebook.: todos eran expertos en todo y la conversación que iniciaba con un meme terminaba en un reencuentro con los amigos de la secundaria.

No obstante, los consumidores comenzaron a demandar mayor control sobre sus conversaciones y contenidos, tanto por un tema de privacidad como por un asunto relacionado con la saturación de información.

El crecimiento de las aplicaciones e mensajería instantánea es la mejor evidencia al respecto. El crecimiento de redes sociales comenzaba a perder tracción frente a los chats. Según la revista The Economist 2.5 mil millones de usuarios tienen una aplicación de chat instalada en su teléfono y el medio estima que la suma llegará a 3.6 mil millones antes del 2020. La cifra parecería inocente a primera vista, pero representa poco más del 59 por ciento de la población mundial.

De hecho, desde Business Insider el número de usuarios activos al mes en chats rebasa los 3 mil millones, cifra 20 por ciento superior a lo registrado en redes.

Juegos, test de personalidad y galletas de la suerte

Las aplicaciones que supongan algún tipo de entretenimiento y que se daban acceso vía Facebook fueron muy populares en los inicios de esta red social. ¿La razón? hacían sociable algo que el consumidor hacía de manera personal como jugar en línea.

Uno de los puntos que dio a Candy Crush la fama que alcanzó fue la posibilidad de compartir con los contactos puntajes y avances en el juego. Misma situación pasó con los test de personalidad o las galletas de la suerte.

Aunque muchas de estas herramientas tienen vigencia en la actualidad, lo cierto es que una parte importante de los usuarios se ha ido alejando de manera importante de estos recursos, tendencia que se hizo aún más fuerte luego del escándalo de Cambridge Analytica.

Como punto de referencia, es válido mencionar los hallazgos de un estudio realizado por Mobile Ecosystem Forum (MEF), AVG Technologies y On Device Research durante 2015, los cuales indicaban que más del 50 por ciento de los usuarios móviles a nivel mundial aseguraron haber eliminado una app por temas de privacidad y seguridad. Asimismo, un 34 por ciento dejaron de usar una aplicación por la misma razón.

Fanpages y la publicidad

Cuando Facebook abrió sus puertas a las empresas, la idea fue bien aceptada por los consumidores quienes leyeron en esta posibilidad, una oportunidad para generar un conato cercano con sus marcas. Sin embargo, con cambios en los algoritmos y la poca estrategia con la muchas marcas manejan estos espacios termino por fastidiar a los consumidores. La presencia de las marcas ya no es grata para los consumidores.

Un estudio publicado por Teunti indicaba que durante 2010, la publicidad digital era 40 veces más efectiva que las acciones de comunicación tradicionales. La ventaja era la personalización e inmediatez de entrega.

Sin embargo, ahora estas dos ventajas juegan en contra de la publicidad y la reputación de las marcas. Gran parte de los consumidores creen que el uso de sus datos para personalizar anuncios (publicidad programática) comete una falta ética. Así, el 76 por ciento cree que la personalización para crear noticias cuyo interés sea del usuario en particular en plataformas como Facebook o Twitter está fuera de la ética.