El #2DeOctubre México puso en peligro su marca país ante los ojos del mundo olímpico

Istagram

A escasos diez días de la inauguración de los XIX Juegos Olímpicos en la Ciudad de México, ocurrió un hecho que marcó el rumbo de la sociedad en el país entero: el más violento encontronazo entre el movimiento estudiantil de aquellos meses y las autoridades representadas por grupos de choque y elementos del propio Ejército Mexicano.

Un número indeterminado de muertos fue el saldo que arrojaron las ráfagas de balas que desde ciertos puntos estratégicos fueron lanzadas en la inmediaciones de la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, en la zona centro de la capital mexicana, mientras se celebraba una manifestación de estudiantes

Si bien al interior del país los periódicos, la radio y la televisión narraron los hechos, en realidad lo hicieron de manera superflua y no dieron cuenta de la magnitud del fenómeno social que se había desatado y que venía desde unos meses atrás, luego de un enfrentamiento entre escolares del Instituto Politécnico Nacional y la preparatoria Isaac Ocheterena  que fue reprimido por cuerpos policíacos  y que desató una huelga de universidades y escuelas de nivel bachillerato en buena parte del país.

Además de las fatales consecuencias de los muertos, las personas desaparecidas y también las encarceladas, lo que se puso en peligro fue la credibilidad, prestigio y valor de la marca país que México ostentaba en ese momento, producto de buenas acciones económicas y un desarrollo sostenido que venía ejecutando desde un par de décadas previas.

La buena imagen de México ante el mundo se veía premiada con la organización de los Juegos Olímpicos que habrían de ser inaugurados el 12 de octubre y también con ser sede del Campeonato Mundial de Futbol en 1970, pero los hechos sangrientos de Tlatelolco pusieron en duda la realización de los juegos y dieron la vuelta al mundo para colocar al país con una imagen represora y distante del mensaje de paz que el deportivismo representa.

Finalmente, los juegos sí se celebraron y marcaron un importante momento para el olimpismo, la cultura y también para la memoria de la sociedad mexicana y principalmente su capital, pero lo ocurrido hoy hace 50 años, también se quedó incrustado en la memoria de la sociedad y marcó la pauta para la lucha social que medio siglo después comenzó a gestarse entre los ciudadanos mexicanos.