Guía para un 2016 con mejor ortografía

La ortografía es y siempre ha sido un factor clave para causar una buena impresión en los demás, pero hoy, el efecto que éstos errores pueden tener en tu branding personal y en la imagen de tu marca tiene un alcance inimaginable gracias a internet. 

En un mundo gobernado por las prisas y los autocorrectores es fácil cometer errores y acostumbrarnos a escribir sin cuidado, pero cuando se trata de cuidar nuestra presentación en un currículum, un correo electrónico o un informe, pocas cosas pueden dañar más tu reputación que la mala ortografía.

Por eso, y porque estamos por iniciar un nuevo año, hemos recopilado algunos de los errores más comunes que debes comenzar a corregir para que en 2016 tu ortografía no sea un problema:

El verbo haber

Es uno de los errores más comunes que nos encontramos en las redes sociales. Sus distintas conjugaciones suelen confundirse con otras expresiones del idioma. Por ejemplo:

Haber y a ver. Haber es un verbo que señala la existencia de algún objeto o cosa. Se escribe siempre con hache y con b: “Mañana no va a haber clases”.
A ver es una expresión que se escribe sin hache y con v. Ante la duda, recuerda que es equivalente a veamos qué pasa.

Hay, ay, y ahí. Hay es la forma presente del verbo haber, por lo que también designa la existencia de alguna cosa. Por ser una conjugación del mismo verbo, también se escribe con hache, y se termina con y: “Mañana hay clases”. 
Ay es una interjección que designa a una expresión de sorpresa, lamento, dolor o incluso alegría:¡Ay! me di un golpe”, “¡Ay! perdí el camión”, “¡Ay! qué gusto me da verte”. Suele escribirse con signos de exclamación, no lleva hache.
Ahí es un adverbio de lugar. Es una palabra que señala en dónde está algo. Lleva hache intermedia y acento en la i: “El reloj está ahí donde lo dejé”

Haya, halla y allá. Otra conjugación del verbo haber es haya, que se refiere a la hipotética existencia de alguna cosa o un suceso. “Puede que te haya visto”, “Compra manzanas, en caso de que no haya“. Recuerda: si viene de haber, se escribe con y.
Halla es la conjugación del verbo hallar, que significa encontrar y se escribe con ll. “Juan está buscando su cartera, pero no la halla“. Ante la duda, pregúntate si te refieres a existir o a encontrar.
Allá es otro adverbio de lugar, y también designa el lugar en el que está algo. Va sin hache y con ll: “Nos encontramos allá en la esquina”.

Por qué y porque

Aunque parecen iguales, no lo son. Se escribe por qué cuando estamos preguntando algo, ya sea entre signos de interrogación: “¿por qué estás aquí?” o sin ellos: “dime por qué llegaste tarde”. 
En cambio, cuando estamos contestando o explicando algo, se escribe todo junto: “Vine porque te quería ver”; “Llegué tarde porque perdí el autobús”. 

El verbo hacer

Es común confundir hecho con echo, dos palabras que provienen de dos verbos distintos: hacer (producir una acción, construir, crear algo) y echar (dejar caer, impulsar, lanzar, pronunciar). Ante la duda, también hay que preguntarte si nos referimos a una u otra raíz.
Cuando viene de hacer: “El pastel ya está hecho“.
Cuando viene de echar: “Te echo de menos”.
Es muy frecuente encontrarse con otra derivación de este error: deshacer y desecho. Para evitarlo también debemos preguntarnos de qué verbo estamos hablando:
Cuando viene de hacer: “Lo he hecho y deshecho miles de veces”
Cuando viene de echar: “Debemos separar los desechos orgánicos”. 

También debemos tener cuidado de no confundir hacer con a ser. Es frecuente que se cometa este error en frases que llevan “a” como proposición antes del verbo.
La clave para no equivocarnos es preguntarnos si estamos hablando de algo que sucederá, entonces decimos “Voy a ser un gran músico”.
Si hablamos de algo que se va a crear, fabricar o construir, decimos “Voy a hacer algo al respecto”. 

El verbo ir

Posiblemente porque nos acordamos de la palabra llegar, es común encontrar escrita la palabra llendo, pese a que ésta no existe. Cuando queremos escribir el gerundio del verbo ir debemos escribir siempre yendo. “Estoy yendo para tu casa”. 

Mayúsculas y minúsculas

Debemos evitar escribir un texto completamente en mayúsculas, puesto que puede interpretarse como falta de atención a los detalles, ignorancia o a que se está escribiendo con enojo. Pero si lo vas a hacer, recuerda que no debes dejar de poner acentos en las palabras. Además, se usan mayúsculas:

  • Al inicio de cada oración, y después de punto y seguido, punto y a parte y dos puntos y a parte. Después de dos puntos y seguido no es necesario.
  • En los nombres y siglas. Todos los nombres propios (nombres de personas, apellidos, ciudades, países, instituciones, apodos, deidades, partidos políticos, barrios, publicaciones).
  • Los artículos y preposiciones que acompañan a nombres propios y apellidos, cuando éstos inician la oración. Cuando van en medio se escriben con minúscula.  Por ejemplo: “Estoy con Mariana del Moral” o “Del Moral es el apellido de Mariana”.
  • Nombres de acontecimientos o jornadas históricas como “La Revolución Mexicana”.

Los días de la semana, los meses y las estaciones del año se escriben siempre con minúsculas. En inglés, éstas palabras se escriben con mayúsculas, probablemente por eso existe confusión. Un ejemplo: “Los hechos ocurrieron el jueves 21 de marzo, el día que inició la primavera”.