Están por ocurrir una serie de sucesos geopolíticos y los mercadólogos deben de permanecer atentos a los riesgos u oportunidades que esto conlleva.

Primero tenemos que entender que este tipo de situaciones se reflejan directamente en las decisiones que toma el mercado accionario, lo que se interpreta en valor de marca, ingresos y al final del día, peso de la marca.

Después tenemos el contexto, la forma en que una marca debe de actuar tras el ajuste geopolítico.

Todos estos elementos ayudan a entender la importancia de la próxima reunión entre Donald Trump y Kim Jong Un, a llevarse a cabo el 12 de junio en Singapur.

El encuentro ha sido anunciado por el estadounidense, quien publicó en Twitter: “¡Ambos trataremos de convertirlo en un momento muy especial para la paz mundial!”.

Singapur es una zona neutra pues permite la llegada de Corea del Norte, pero limita el arribo de su flota aérea militar, dejando en la lista a Ulan Bator y Panmunjom, que se consideraban como posibles lugares del encuentro.

Esta cumbre entre ambos mandatarios le ha ganado a Trump ser propuesto para ganar el premio Nobel de la Paz, galardón que ya ha sido obtenido por un mandatario estadounidense, recordemos que Barack Obama se hizo acreedor a este reconocimiento en 2009.

Obtener el premio Nobel abonaría en la marca personal de Trump, que ha venido arrastrando una pésima calificación en los diversos sondeos que evalúan su trabajo como mandatario.

Este abono tendría un impacto determinante en su campaña de reelección en 2020, mientras que a nivel país, se estaría agregando un nuevo capítulo a los esfuerzos de Estados Unidos con campañas que buscan eliminar el potencial riesgo del uso de armas nucleares.