• WhatsApp tiene alrededor de mil 500 millones de usuarios en 180 países de todo el mundo

  • La ley alemana, si bien no prohíbe específicamente la iconografía nazi, se ha utilizado con este fin por décadas

  • Para 2017, solo en Estados Unidos, se registraron más de siete mil crímenes de odio con ocho mil 493 víctimas

Durante la Guerra Fría, en Alemania se impusieron estrictas leyes para evitar la propagación de imágenes e ideas nazis. Los habitantes y organizaciones del país tienen prohibido compartir contenido con insignias de la SS, swastikas u otra iconografía relacionada al régimen de Adolf Hitler. Asimismo, hay significativas multas para quien fomente (o permita la promoción) de este tipo de materiales. Un crimen que WhatsApp estaría cometiendo.

De acuerdo con un reportaje de Buzzfeed News, varios grupos de WhatsApp están utilizando el servicio de mensajería para hacer circular contenido nazi y antisemita. Entre el material que estaría rompiendo la ley alemana se encuentran stickers, cartas cadena y varios memes. Los usuarios no solo estarían compartiendo iconografía que glorifica el imperio nazi. Asimismo, presuntamente estarían incitando a la violencia contra organizaciones de izquierda e inmigrantes.

Mediante una declaración, la plataforma señaló que “los stickers antisemitas son inaceptables y no los queremos en WhatsApp. Reprochamos vigorosamente estos incidentes”. La compañía invitó a cualquier usuario a reportar estos grupos y usuarios cuando tuviera oportunidad. Al mismo tiempo, reafirmó que “no tenemos acceso a la comunicación privada de nuestros usuarios”, por lo que no puede tomar cartas en el asunto de forma proactiva.

WhatsApp, en los límites de lo aceptable

Por su naturaleza, las redes sociales han sido el canal por el que varios grupos con ideologías conflictivas han podido reunirse y compartir sus pensamientos y contenidos. WhatsApp, por supuesto, no ha sido el único que se ha visto afectado por estos incidentes. YouTube se ha visto envuelto en controversia por permitir libremente la circulación de videos con desinformación y mensajes extremistas. Algo que le ha enemistado con sus empleados.

Así como WhatsApp, los otros servicios propiedad de Mark Zuckerberg también han sido señalados por ser canales para la difusión de mensajes de extremistas. Instagram ha sido señalado como “el nuevo hogar de los mensajes de odio”. Ya así como su plataforma hermana, recae en reportes de usuarios para monitorear y eliminar dichos contenidos. Sin ir más lejos, Facebook transmitió la masacre de Christchurch por varios minutos antes de enterarse y bajar el video.

El problema del incidente reportado por Buzzfeed es que WhatsApp parece estar lavándose las manos con respecto al incidente. Con sus principios de respeto a la privacidad, también puede justificar su inacción ante estos mensajes de odio. Esto a pesar que, si los grupos donde se transmiten los contenidos antisemitas son suficientemente grandes, podría estar facilitando una ofensa criminal a los ojos de la legislación alemana.

Hasta ahora, WhatsApp, Facebook e Instagram pueden eludir responsabilidad legislativa. Siempre y cuando sigan tratando de eliminar estos contenidos “en la medida de lo posible”. No hay leyes que responsabilicen a las plataformas por el contenido generado y compartido por sus usuarios. Al menos, no todavía. A finales de marzo, el Parlamento Europeo aprobó leyes para la vigilancia digital proactiva, bajo riesgo de multa, para que todo contenido acate las reglas de copyright.

Con este antecedente, ¿cuánto tiempo debe pasar antes que este mismo enfoque sea requerido para monitorear y eliminar mensajes extremistas y de odio de las plataformas?

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