A medidos del año pasado, las mantechonchas se convirtieron en uno de los productos más polémicos y de mayor interés en el mercado mexicano. El peculiar bizcocho se convirtió en un fenómeno dentro y fuera de las redes sociales, con lo que más de una marca se mostró interesada en la propuesta. Walmart se ha sumado a la batalla.

Dicho “invento” no es nada nuevo; sin embargo, ganó relevancia luego de que la panadería queretana El Manantial la retomará como parte de su oferta.

Basta con recordar que Bimbo, el pasado 17 de agosto, a través de su representante Norma Isaura Castañeda Méndez, realizó el trámite para obtener la marca del popular pan. Leticia Arriaga Esqueda y Salvador Rivera Trejo, dueños de la panadería El Manantial, a quienes se les atribuye la creación de dicho pan.

El argumento que puede leerse en la solicitud de oposición de registro No. 2094305 de cual hacen eco algunos medios como El Universal, indica que el otorgamiento de los derechos de esta marca iría en contra del sistema de propiedad industrial puesto que “dicha denominación no puede ser de uso exclusivo de una sola persona, lo cual generaría un beneficio contrario a las diversas oposiciones legales, de conformidad con lo dispuesto en  los artículos 120 y 90 de la Ley de la Propiedad Industrial”.

El artículo 90 de la mencionada ley indica que no pueden ser registrados como marca aquellos “nombres técnicos o de uso común de los productos o servicios que pretenden distinguirse de la marca”.

De tal manera, mediante su equipo legal, Walmart alega que aunque el producto y su nombre son de reciente creación, esto no es impedimento para que “se haya convertido en la forma común para referirse a un tipo específico de panecillo. Esto debido a la viralización que tuvo en redes sociales”, de tal forma indica que la solicitud de registro como marca de las “manteconchas” debe ser negada pues se trata de una palabra que responde al “nombre común del producto que se relaciona con los servicios que se buscan proteger, es un acto contrario a las buenas prácticas comerciales, al dejar en desventaja a los demás competidores que comercializan el mismo producto”.

¿El argumento es válido?

En este sentido, es importante mencionar que cuando Bimbo desistió de quedarse con el nombre del popular panecillo, afirmó que el registro de marcas nominativas es una práctica común como parte de las estrategias de protección de marcas para prevenir reclamaciones de terceros.

Así indicaron que las primeras intenciones de registrar la marca tenía que ver con la intención de protegerse debido a la popularidad en el uso del término generalizado dentro del mercado, lo que pudo ser un problema en el “caso de que en un futuro la empresa decidiera lanzar un producto similar”.

En tanto a lo alegado por Walmart, es cierto que el termino que ahora busca convertirse en una marca generó un fenómeno de reconocimiento interesante en redes sociales. Basta con reconocer que, de acuerdo con datos de TweetReach, al momento de su lanzamiento la frase “manteconcha” generó 3 millones 629 mil 100 impresiones así como 3 millones 162 mil 386 cuentas alcanzadas, en tan sólo 100 tweets. Con estas cifras, es posible que el argumento dado por la cadena de supermercados sea válido, habrá que esperar la valoración del IMPI sobre el caso que bien podría iniciar el debate sobre lo que sucede con otras marcas como Aspirina o Kleenex que ahora son usados por el consumidor para nombrar a productos genéricos y no necesariamente a la propuesta original que estas firmas abanderan.