Esta claro que Victoria’s Secret no ha pasado por sus mejores años, entre la falta de adaptación a los hábitos y preferencias de las consumidoras contemporáneas, a la evolución propia del mercado, situación que se agudizó con la pandemia de coronavirus. Sin embargo, enfrentarse a un problema como en el que se le está relacionado puede rebasar toda proporción.

Lo anterior debido a que recientemente algunos usuarios en redes sociales han compartido imágenes de las etiquetas de identificación por radiofrecuencia (RFID) de prendas de la marca de ropa y productos femeninos. Hasta ahí pareciera no haber ningún inconveniente, esto surge cuando se afirma que son utilizadas para rastrear a las personas.

La reacción de la marca

Sin duda esto es un problema pues de acuerdo con lo que han reportado algunos medios en Estados Unidos esto ha contribuido a generar una teoría de conspiración que señala que se están utilizando las etiquetas de inventario incrustadas en sostenes y ropa interior de Victoria’s Secret para el tráfico sexual.

La marca propiedad de L Brands ha reaccionado rápidamente para atajar cualquier especulación y evitar que desinformación de este tipo divulgada en redes sociales se pueda convertir no sólo en un problema de reputación corporativa y de marca, sino también legal, algo que podría ser desastroso para el negocio.

En ese sentido, Victoria’s Secret descalificó la teoría de conspiración argumentando que las etiquetas RFID incrustadas en sus prendas puedan ser utilizadas como dispositivos de rastreo.

“Al igual que muchos otros minoristas, esta tecnología nos ayuda a ofrecer una excelente experiencia en la tienda al garantizar que tengamos los productos adecuados disponibles para nuestros clientes. (…) Solo usamos esta tecnología en nuestra trastienda y en los pisos de ventas para ayudarnos a administrar el inventario de modo que nuestros asociados puedan satisfacer de manera eficiente las necesidades de nuestros clientes”, dijo un portavoz de la marca en un comunicado citado por Business Insider.

Cabe señalar que esta tecnología de identificación, es un sistema de almacenamiento y recuperación de datos remoto que se puede usar en etiquetas, tarjetas transpondedores y cuya funcionalidad es transmitir la identidad de un producto mediante ondas de radio en tiempo real. Es un recurso empleado frecuentemente en el sector retail y por marcas de apparel como Lululemon, L Brands, Inditex (Zara, etc), Nike, y Uniqlo, entre muchas otras.

Una reacción oportuna

Desde hace unos días ha circulado por redes sociales imágenes con etiquetas RFDI en prendas de Victoria’s Secret y afirmando que se están utilizando para rastrear a personas e incluso señalando que existe una relación con una cuestión de trata de blancas.

“Entonces, la persona que creó y dirige Victoria’s Secret (sic) compra las almas de las personas y tiene algo que ver con el tráfico sexual que está ocurriendo. ¿Sabía que si corta su etiqueta a la mitad, hay un chip / rastreador en el interior? si no desea cortar su etiqueta para ver, simplemente póngala a la luz. Sorprendido (también dime por qué los rastreadores SÓLO están en sujetadores y lencería, no en camisas, pantalones deportivos, SOLO en lencería)”, dice un post en Facebook citado por un reporte del New York Post.

De acuerdo con el medio, en un documento presentado a inversores, L Brands, dueña de Victoria’s Secret señala que se analiza el uso de la ciencia y la tecnología de datos digitales, incluida la RFID.

Sin duda, la reacción de la marca es oportuna, antes de que una teoría conspiradora crezca y ponga en riesgo su negocio, uno que ha sido golpeando durante en los últimos años y meses.

Al respecto, vale la pena recordar que en su más reciente reporte financiero, la firma con sede en Columbus, Ohio, dijo que btuvo ingresos por mil 650 millones de dólares, pero en el que también registró su tercera pérdida trimestral consecutiva y la cuarta caída en ventas en fila, esta ves fue de 37 por ciento.

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