Universidad Anáhuac evitó prestarse a terapias de “conversión” para homosexuales dirigidas por Mauricio Clark

LGBT
Imagen: Twitter

Si bien esa sabido que diferentes instituciones educativas enarbolan diferentes causas religiosas, también es cierto que se deben ceñir a los principios de no discriminación que estipulan las leyes.

Lo anterior viene a colación por la cancelación que ejecutó la Universidad Anáhuac, campus Norte, a la participación del personaje televisivo Mauricio Clark en el Encuentro Juventud y Familia, que se habría desarrollado el pasado 7 de octubre.

Mauricio Clark ha asegurado que dejó su preferencia sexual homosexual para convertirse en una persona heterosexual y ha insistido en que las llamadas “terapias de conversión” funcionan. Se dice que la participación de este personaje que se ha desempeñado en la conducción televisiva estaba destinada a describir un testimonio acerca de la efectividad de estos procedimientos.


Cabe aclarar que estos procedimientos han sido catalogados por legisladores mexicanos como actos de tortura y no pocas han sido las críticas que Clark ha recibido por asegurar que una persona puede cambiar su preferencia sexual.

Seguramente la  Universidad cuidó la imagen que muestra ante la sociedad. Y es que una institución de educación superior difícilmente podría acumular prestigio al exponer prácticas que, amén de una falta de comprobación científica, abonan a la ignorancia, la segregación y la discriminación en nuestro país.