• Según Statista, solo en EEUU, en 2019 las ventas retail dejarían 729 mil 300 mdd en estas fechas

  • De acuerdo con CloudWays, el valor de estas transacciones crece a 5.4 por ciento anual

  • Únicamente el ecommerce crece a una tasa de 16.7 por ciento anual

Hay grandes perspectivas para la industria del retail en todo el mundo. Varios agentes esperan que la Inteligencia Artificial ayude a reforzar una ya de por sí poderosa industria. Empresas que se creían muertas están regresando a la vida, listas para seguir aprovechando un gran entorno de consumo. Si bien en algunas zonas la expansión de los negocios parece difícil, ventanas se abren en sectores que antes el público no hubiera considerado. El futuro es, en suma, brillante.

No es una percepción parcial, sino un fenómeno bien registrado. Según Statista, entre 2019 y 2023 se espera que el valor de todas las ventas a escala global crezcan en 4.72 billones de dólares, casi 20 por ciento en solo cuatro años.Deloitte cree que las tecnologías emergentes y las cadenas de suministro empezarán a cobrar relevancia como factores de diferenciación. KPMG además confía en que sigan creciendo estrategias al estilo de la híper-personalización.

Sin embargo, las perspectivas positivas a mediano y largo plazo poco significan para los retos que están a la vuelta de la esquina. Las fiestas decembrinas generalmente fueron vistas por el sector retail como una época de bonanza sin paralelo. Pero este 2019, existe un gran riesgo que está inmerso en estas compras. Una barrera que las grandes representantes del mercado tendrán que superar. Y cuya presión tal vez termine por quebrar a unos cuantos negocios.

La gran lucha del retail en las fiestas decembrinas

De acuerdo con AP, esta gran batalla a librar será la entrega de un solo día. A partir de mañana mismo, que se celebra el Black Friday, empieza un periodo de gran tensión para las empresas del retail. Una tensión que, irónicamente, se pusieron sobre sí mismas. Walmart, Amazon y más rivales dentro y fuera de Estados Unidos (EEUU) deberán hacer valer sus promesas de llevar los productos en 24 horas. Una exigencia que tendrá un ritmo frenético hasta Fin de Año.


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Expertos entrevistados por la agencia aseguran que no se trata de cualquier reto. Una entrega tardía puede ser un golpe determinante en la reputación de cualquier empresa, sea o no culpa directa de la marca. A eso se le debe de sumar que, gracias a ambiciones de agentes como Amazon, los consumidores esperan la misma rapidez de toda la industria retail. Expectativas que, además, pueden romperse de un momento a otro por el clima o un error en bodega.

Romper o triunfar

La presión auto-impuesta de las entregas para el sector retail ya ha provocado varias rupturas cruciales en el entorno. FedEx y Amazon acabaron en malos términos su alianza comercial cuando ésta última invertió demasiado en su propia red de distribución. Empresas como Google ponen presión adicional al mercado con sus ambiciones de expansión. Y ya desde hace rato se advierten las consecuencias que esta obsesión tendría en la industria de logística.

Para algunos podría parecer exagerado que alguna marca del retail pudiera quebrarse solo por no poder cumplir con las expectativas de entrega en un solo día. La verdad es que hay una gran operación detrás de la logística de distribución. No solo hay que coordinar bodegas, repartidores, proveedores y negocios independientes. También se requiere de una mano de obra gigantesca que ejecute planes de acción con costos millonarios para las marcas.

Todos estos gastos e inversiones pueden ser en vano si se comete un solo error. En especial si se trata de una equivocación de alto nivel que afecte no a uno, sino miles de usuarios. Por eso la tensión será tan grande para las compañías de retail para este Black Friday, Cyber Monday, Navidad y Año Nuevo. No solo es una oportunidad para que las marcas demuestren a los usuarios que pueden con sus demandas. También es un riesgo de fallar estrepitosamente.

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