El perfil proteccionista de la administración de Trump parece no detenerse. Huawei fue uno de los primeros grandes afectados por estas políticas y ahora todo indica que las empresas españolas podrían ser las siguientes en padecer el efecto como consecuencia de las intenciones de imponer la Tasa Google.

Desde hace algunos meses, diversos países europeos han dejado claras sus intenciones de implementar lo que se conoce como Tasa Google, un impuesto que busca gravar las actividades de las grandes empresas tecnológicas como Google, Facebook o Twitter con el 3 por ciento de sus ingresos digitales, incluyendo aquellos que provienen de conceptos publicitarios.

¿De qué va el impuesto?

Las empresas que estarán sujetas a pagar esta tasa deberán de registrar durante el último año 750 millones de euros de ingresos totales, de los cuales 50 millones tendrían que haberse originado en la Unión Europea. Además, 7 millones de euros han de haberse generado en el país que aplique la tasa, o tener al menos una base de 100 mil usuarios o más en ese país.

De esta manera, no es necesario que las empresas que estarían sujetas a esta nueva imposición fiscal tengan presencia física en el país, al tiempo que los aspectos que estarán sujetos a la tasa serán las ventas de publicidad online, las ventas de datos de los usuarios, y la intermediación digital entre ellos.

Una medida “discriminatoria”

De esta manera, en vísperas de la próxima cumbre G20, el gobierno de Estados Unidos ha declarado que su presidente, Donald Trump, reaccionará “con mucha dureza” en caso de que países como Reino Unido, Francia o España sigan con sus planes de implementar este impuesto.

La advertencia ha corrido a voz del Representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, que durante una comparecencia en el comité de arbitraje del Senado de aquel país aseguró que “el presidente Trump responderá con mucha dureza” contra los países europeos que insistan en aplicar esa presión fiscal que, a su juicio, “penaliza de forma discriminatoria a las empresas americanas”.

Aunque el mensaje iba dirigido específicamente a Francia, Lighthizer apuntó que la respuesta del gobierno de la Unión Americana sería igual de contundente con todos aquellos países que intentarán gravar los servicios de estos gigantes digitales.

En este punto, es importante mencionar que España es uno de los países que no ha mostrado tregua al respecto y mantiene sus intenciones de imponer ducho impuesto.

La historia de Huawei ¿se repite?

El gobierno liderado por Pedro Sánchez se mantiene en pie para crear este impuesto con el que esperan recaudar alrededor de mil 200 millones de euros anuales. 

De mantenerse y crecer las tensiones, es posible que una nueva guerra comercial se avecine entre Estados Unidos y diversos países europeos, en donde España podría ser uno de los blancos más importantes.

Esto podría comprometer a cientos de empresas españolas que operan en Estados Unidos.Hasta 2016, se estimaba que existían cerca de 800 empresas españolas con operaciones en aquel mercado, mismas que habrían construido un mercado de más de 30 mil millones de euros. 

Esta es la cifra de ventas que generaron en aquel entonces las seis compañías más expuestas, según sus propias cuentas en Estados Unidos. El grupo ACS, Santander e Iberdrola son los tres con mayor negocio en este mercado.

Las operaciones de las marcas españolas en la Unión Americana, en muchos casos, representa hasta el 15 por ciento de toda su facturación anual.

De esta manera, y ante las gestiones que comienzan a escalar de nivel, firmas como Ibex, OHL, Ferrovial, ACS, Santander, BBBVA e Inditex (propietaria de marcas como Zara y Massimo Dutti) podrían convertirse en la moneda de cambio en la negociación, de la misma manera que Huawei lo está siendo en el caso de la guerra comercial con China.