Una legión de Cord Cutters sacude a las televisoras y a los anunciantes

Está proliferando un nuevo tipo de audiencia para la televisión, que está cambiando la manera como se consumen los contenidos, así como se coloca la publicidad. Este nuevo público es conocido como los cord cutters.

En la televisión, reciben el nombre de cord cutters aquellos que cancelan sus suscripciones a servicios de televisión por cable, en favor de alternativas basadas en internet, como Netflix, Amazon Vídeo, Hulu, Roku, por mencionar los más populares

Esto se ha convertido en una tendencia de mercado, con un número creciente de cord-cutters que están cortando su cordón umbilical optando por ver programas con un dispositivo de streaming. Está legión excede ya los 15 millones de telehogares solo en los Estados Unidos y sigue en sano crecimiento.

La batalla por el futuro de la televisión parece estar desarrollándose en dos frentes. Por un lado, están aquellos que están adecuando sus formatos el estilo de internet, como DirectTV Now, Playstation Vue o en México Cinépolis Click o Blim, que básicamente bajan sus precios y difunden vía internet su programación. Del otro lado, están las plataformas de streaming, siendo Netflix el gran actor que está cambiando la forma de ver televisión.

La principal ventaja que tienen las plataformas de streaming es que permiten acceso a contenidos en el momento en que el consumidor lo decida. A diferencia de la televisión tradicional, no hay porque esperar fecha, ni horario para ver la serie predilecta, ni interrupciones constantes por exceso de anuncios publicitarios. Los expertos predicen que el futuro de la TV será altamente interactivo y apunta a la disminución de los tiempos rígidos de transmisión para casi todo, excepto los eventos en vivo más relevantes.

De acuerdo con un estudio realizado por Media Solutions de Kantar Worldpanel: en México, la televisión abierta sigue predominando, sin embargo, las plataformas de streaming continúan ganando terreno. Según dicho estudio, hoy alcanzan el 22% de los hogares, de los cuales el 13.7% pertenece a Netflix.

La conquista por la sala de TV ha comenzado y con gran intensidad. A medida que los espectadores se alejan del decodificador del sistema de cable, hay un nuevo mercado enorme para reproductores de transmisión.

Empresas como Apple, Amazon y Roku no solo quieren vender sus dispositivos, sino que buscan atrapar a sus clientes en su experiencia de usuario. Recientemente, la revista especializada Cord Cutters News encuestó a más de 2,000 lectores preguntando qué dispositivo planean comprar. Roku fue el claro ganador por encima de Fire TV y con más de cuatro veces de ventaja sobre Apple TV.

Estadísticas revelan que alrededor del 70 por ciento de los cord cutters, poseen y usan un reproductor o televisor de Roku. Para ponerlo en perspectiva, tomando en cuenta el número de usuarios, Roku sería el tercer proveedor de cable más grande de los Estados Unidos, solo detrás de Comcast y AT&T.

La publicidad también está migrando y sus números son contundentes; este año los ingresos por publicidad crecieron notablemente. Desde hace tiempo se pronostica que los ingresos publicitarios de televisión colapsarán bajo el peso de la competencia de plataformas en línea como Google y Facebook. Parece que finalmente el tiempo los alcanzó.

El gasto en anuncios de televisión cayó por primera vez en 2017, y se deslizará otro 0,5% este año a $ 69,87 mil millones a medida que más estadounidenses abandonen los paquetes de televisión estándar, según las estimaciones de eMarketer.

Con más alternativas de televisión que nunca, más televidentes recurren a las opciones en línea que pasan por alto la distribución tradicional, como HBO Now, Hulu, Netflix o YouTube. Se espera que las plataformas de video en línea respaldadas por anuncios como Hulu y Roku obtengan más ingresos por publicidad este año. Recientemente, Roku informó que la mayoría de sus ingresos provienen de anuncios y suscripciones y no de la venta de sus dispositivos.

La supremacía de la TV tradicional sobre los ingresos de publicidad en EE. UU. ha cedido el paso a lo digital, que se espera que se lleve casi la mitad de todos los ingresos publicitarios en este año. Y lo que está pasando con los vecinos del norte, es un fenómeno que repercutirá en otros mercados, especialmente aquellos de los países más desarrollados.