• Según Uber, se registraron 0.59 muertes por cada 100 millones de millas recorridas

  • Asimismo, hubo un incidente de violencia física fatal por cada 122 millones de viajes

  • Por su parte, diferentes reportes de agresiones sexuales ocurren en hasta uno de cada cinco millones de viajes, según el tipo de acto

ACTUALIZACIÓN: Se agregan las declaraciones de Uber y se corrigen algunos datos en título y bullets

En términos generales, casi todas las empresas en la economía compartida están en un punto de crisis importante. WeWork y su esquema de coworking es tal vez el ejemplo más radical de esta tendencia, con la pérdida de su CEO y su salida a la bolsa. También Airbnb ha tenido varios problemas de seguridad en sus casas, desde robos hasta tiroteos. Pero hay un caso que sale a relucir por la compleja mezcla de sus dificultades financieras y sociales: Uber.

Para el servicio de taxis compartidos, el último año no ha sido fácil. Como apunta Business Insider, Uber libró una larga batalla con sus colaboradores por la remuneración y condiciones de trabajo que enfrentan. Asimismo, según TechCrunch, enfrenta una perspectiva financiera muy difícil, con pérdidas multimillonarias trimestre a trimestre. A eso hay que sumar su lucha contra incidentes de seguridad, que según TNW ha combatido mediante nuevas funciones.

Sin embargo, justo la seguridad es de los temas más frecuentes que debe de enfrentar. En todo el mundo, Uber soporta la reacción y presión de usuarios, autoridades y conductores por igual. Algunos eventos como accidentes de auto, asesinatos y hasta violaciones manchan el nombre de la marca como una empresa cuyo valor agregado era un entorno más seguro y conveniente que los taxis. Pero ahora, la estrategia de la compañía parece a punto de cambiar.

El Reporte de Seguridad de Uber

Hace unas horas, la empresa lanzó en su sala de prensa en línea la primer compilación de datos estadísticos sobre incidentes de seguridad en viajes de Estados Unidos (EEUU). En el Reporte de Seguridad de Uber, la empresa revela algunas impresionantes cifras de parte del 2017 y casi todo 2018. Entre ellos, 107 muertes en 97 accidentes automovilísticos en el país, más de 19 muertos por ataques físicos, así como poco más de tres mil agresiones sexuales.


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Esta iniciativa no tiene precedentes en Uber ni otras compañías de la industria. Al respecto de este Reporte, Tony West, Chief Legal Officer de la marca, escribió una carta en el sitio. En ella, aseguró que “publicar voluntariamente un documento que discute estos temas difíciles no es fácil. […] Pero sentimos que es momento de un nuevo acercamiento”. Asimismo, apuntó que los incidentes de violencia sexual “requieren honestidad” y el apoyo de todos los agentes.

Merca 2.0 preguntó a la oficina de Uber en México si se generaría un Reporte de Seguridad similar para el país en el futuro próximo y sus opiniones sobre el entorno nacional específico. Un vocero de la marca respondió lo siguiente:

Este informe es el primero de su tipo en la industria, resultado de un esfuerzo intensivo de casi dos años de estandarización, clasificación y auditoría interna, que servirá como base para guiar nuestros siguientes pasos globalmente. De momento no hay una fecha para tenerlo en otros países. Si bien estas cifras demuestran que este tipo de reportes son extremadamente raros, sabemos que el trabajo de seguridad nunca termina y continuará siendo nuestra prioridad.

Una apuesta arriesgada en transparencia

No solo Uber se ha visto bajo el asedio del la sociedad y los reguladores por incidentes violentos durante su servicio. Telmex se vio gravemente afectado durante los conflictos en Culiacán durante octubre pasado. Amazon México, por un presunto caso de homicidio que involucró al ex-CEO de la marca, también tuvo que contener las críticas del público. Por su parte, Ford se vio forzado a cerrar un punto de venta en Guanajuato tras una balacera.

El caso de Uber es importante por la forma en la que el servicio se posicionó a escala global. Desde sus inicios, la plataforma quiso convertirse en una alternativa conveniente, tecnológica, pero sobre todo más segura que los taxis tradicionales. Ya desde hace tiempo se sabe que esta promesa se ha desmoronado ante el peso de la realidad. Sin embargo, que la misma empresa reconozca sus fallas parece casi como si estuviera cavando su propia tumba.

Por otro lado, el problema no es único de Uber. Es algo que, tanto en México como en el mundo, afecta a todas las marcas de taxis, compartidos y convencionales. Pero esta empresa es la primera que está abriendo estas cifras al mundo, para que la gente las reconozca y las entienda. No es ideal, en ninguna medida, que tantas personas estén poniendo en riesgo su vida e integridad al usar algún servicio. Pero ser transparente ante el reto es un paso adelante.