Uber es un taxi no una app, señalan autoridades

Uber
Imagen: Bigstock

Fundada en 2009, Uber es una de las startups que llegaron a irrumpir el mundo de los negocios pasando de una pequeña empresa tecnológica de San Francisco, a líder mundial en el servicio de traslados.

Pero, pese a que cambió el panorama de la industria del transporte en varias ciudades del mundo, la compañía se auto define como un servicio de tecnología y no como un servicio de transportes.

Sin embargo, a lo largo de su historia ha enfrentado conflictos con asociaciones y compañías de taxis, así como con gobiernos en diferentes ciudades y países en los que opera la aplicación.

Pero, en el futuro cercano las cosas podrían cambiar. Un alto tribunal de la Unión Europea determinó que Uber debe regularse como una empresa de taxis y no como un servicio digital, un fallo que podría cambiar la forma en que opera en la región.

Actualmente Uber es la startup mejor valuada en 68 mil millones de dólares, superando a otras como Xiaomi y Airbnb; el año pasado obtuvo ingresos globales por 2 mil 60 millones de dólares, tres veces más que el mismo periodo del año previo, de acuerdo con datos proyectados en Statista.

La sentencia en el caso de la aplicación, se centra en UberPop, un servicio de traslados de bajo costo con el que opera algunas ciudades europeas que permite a los conductores prestar el servicio sin una licencia de taxi, y probablemente la obligarán a converger toda su presencia en UberX, que sí exige que los conductores obtengan una licencia.

El tema es importante, sobre todo si se considera que el efecto posible es que se regule a Uber como si fuera una compañía de taxis. Esto, sin duda, podría llevar a que las autoridades fijen su mirada hacia otras empresas similares, cómo Cabify, Carrot, Blablacar, NTaxy, o MyTaxi, incluso Airbnb, por ejemplo.

Desde Uber, el surgimiento de aplicaciones en todo el mundo, no sólo en Europa, se ha multiplicado, gracias a la recepción por parte de los usuarios. Sólo para este año los ingresos de los servicios de traslado a nivel mundial serán 44 mil 360 millones de dólares. Y para 2022 la cifra superará los 106 mil 398 millones.

Entonces, el hecho que el Tribunal de Justicia de la UE en Luxemburgo haya determinado este miércoles que la aplicación sí es un servicio de transporte y no sólo una plataforma digital colaborativa, por lo que debe operar con licencia deberá tener consecuencias importantes al interior de la compañía.

Recordemos que Uber ha buscado muchas formas de exentarse las obligaciones de ver a los socios o conductores como empleados, así como de la responsabilidad en caso que algún cliente sufra alguna pérdida, lesión, acoso sexual, o agresión, sin olvidar que usa las lagunas legales para diferenciarse de las compañías de taxis, con las que tienen importantes confrontaciones.

Esto le ha significado a la empresa de San Francisco perder el permiso en varias ciudades, cómo en Londres, donde el regulador de transportes le denegó -por razones de seguridad- en septiembre la solicitud de renovación de licencia, por lo que podrá operar sólo hasta abril próximo, además de que un tribunal determinó que sus concutores merecen derechos laborales habituales, como un salario mínimo.