En México, más del 90 por ciento de los usuarios entra a internet justamente para revisar sus redes sociales. Entre las más populares están Facebook, Instagram e incluso Twitter, que hoy  tiene novedades.

Una de las principales características negativas que los usuarios de la plataforma de los 280b caracteres ven en ella es el odio que se maneja en millones de publicaciones. Cualquier tweet en cualquier momento puede despertar un sinfín de publicaciones negativas que terminan impactando -en muchas ocasiones- en la dignidad humana.

Para combatir esta desventaja, Twitter informó hoy que:

“Como resultado, después de meses de conversaciones y retroalimentación del público, expertos externos y nuestros propios equipos, estamos ampliando nuestras reglas contra la conducta de odio para incluir el lenguaje que deshumanice a otros con base en la religión. A partir de hoy, pediremos que Tweets como estos, se eliminen de Twitter cuando nos sean reportados…”

Ejemplificó on exactitud los tweets:

Da paso a la libertad sin riesgo

La diferencia entonces es que la plataforma está facultada para eliminar los tweets si estos empatan con las violaciones planteadas, con base en la retroalimentación de comunidades y culturas que usan Twitter en el mundo, plasmadas en más de 8,000 respuestas de personas ubicadas en más de 30 países.

El resultado podría aliviar uno de los males que no deja crecer del todo a Twitter, a diferencia de otras redes sociales cuya utilización se ha disparado de un año a otro, el ejemplo más claro radica en Instagram.

De hecho, la Generación Z es la que más atañe a este tipo de situaciones, pues de acuerdo con la última edición de la encuesta de PiperJaffray “Taking Stock With Teens”, el 41 por ciento de los aproximadamente 8,000 adolescentes encuestados en Estados Unidos, eligió a Snapchat como su plataforma favorita.

En tanto, el 35 por ciento de los encuestados decidió que Instagram no está tan mal, pero sobre Facebook y Twitter, cada vez son menos atractivas para ellos, y esto se pone mal cuando se considera que se trata de la generación que precede a los Millennials en dominio de consumo.