Turquía es una bomba de tiempo y nadie parece advertirlo

La lira turca se hunde mientras las tensiones diplomáticas con los Estados Unidos crecen. ¿Por qué debemos estar atentos a eso?

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¿Puede producirse un nuevo “efecto tequila” en algún lugar del mundo? ¿O un octubre negro como en 2008? ¿Están dadas las condiciones para un derrumbe internacional de las bolsas? Lo cierto es que es muy difícil predecir este tipo de procesos, porque precisamente su poder de daño está dado en que son sorpresivos e inesperados para la mayoría.

Sin embargo, suele haber indicios. Pequeños episodios en países no centrales en donde se enciende una tenue luz roja que, con el tiempo, puede estallar.

Por eso lo economistas dicen que hay que estar atentos a lo que está ocurriendo en Turquía, una de las economías que más ha crecido en las últimas décadas.

La estructura de la economía turca es similar a la de un país desarrollado, con un peso fundamental en el sector servicios, una importante base industrial y una decreciente participación de la agricultura en el PIB”. Ver La estructura económica turca.

Sin embargo, en los últimos meses, el hundimiento de la lira turca parece no tener fin en medio de las tensiones diplomáticas crecientes entre Turquía y Estados Unidos y de las dudas sobre las políticas del Banco Central de Turquía.

La lira turca cayó un 40% en lo que va de 2018, un desplome sólo superado por Argentina, que depreció un 48% su moneda. Sólo entre jueves y viernes, el dólar aumentó un 15% en las casas de cambio turcas, hasta las 6,3 liras por unidad.


“Con la inflación cerca del 16% y la lira buceando en sus mínimos históricos, Turquía podría plantearse pedir un rescate al Fondo Monetario Internacional (FMI) para detener esta sangría que está desestabilizando las finanzas del país”, publicó El Economista.

Lo mismo dice Bloomberg, comparando la situación con la Argentina, que pidió ayuda al FMI en mayo pasado (50.000 millones de dólares) para frenar la depreciación del peso ante la aguda fuga de capitales que sufría el país.

Para los especialistas de Rabobank, “han aumentado las probabilidades de que Estados Unidos duplique sus sanciones”, lo que suma a los “desafíos internos que ya están presionando a la lira”.

“En rincoles oscuros”

En mayo pasado, el periódico The Washington Post advirtió en una columna sobre la posibilidad de que la crisis económica que atraviesa Argentina sea “el inicio de un crack financiero” mundial.

“El mundo no está listo para otra crisis financiera, pero otra crisis financiera puede estar lista para el mundo”, escribió el periodista Robert J. Samuelson en su columna de opinión titulada “Is the next global financial crisis brewing”.

Explica Samuelson: “La historia de las crisis financieras modernas se originaron en rincones oscuros del sistema financiero [Turquía podría serlo], al principio son ignoradas porque parecen inocuas, ¡y entonces, qué terrible! Tailandia en 1997: una carrera contra el baht tailandés finalmente llevó a crisis en Corea del Sur, Indonesia, Rusia y Brasil. O las hipotecas de alto riesgo en los Estados Unidos, en 2008, desencadenaron un colapso de los mercados de crédito globales. O Grecia en 2010: su deuda llegó a amenazar la existencia misma del euro”.

El analista dice que “durante los últimos dos años más o menos, los inversores internacionales han puesto su dinero en países de ‘mercados emergentes’, como Argentina, Brasil, México, India, China e Indonesia. En 2017, las entradas a 25 de estos países totalizaron U$S 1,2 billones”, explica y advierte: “Si estos flujos se redujeran significativamente -o se detuvieran por completo-, habría consecuencias negativas para la economía mundial en general.