Hay varios frentes en la guerra por la Inteligencia Artificial (IA). Pero uno de los más urgentes es el de los asistentes de voz. Según el Departamento de Investigación de Merca 2.0, para 2023 tendrán un mercado de 32 mil 100 millones de dólares (mdd). Así, tecnológicas como Apple, Amazon, Microsoft y Google están inmersos en una lucha por controlar el mayor segmento posible del mercado. En estos enfrentamientos, expertos entran y salen a las marcas.

De acuerdo con The Information, uno de estos movimientos acaba de tener lugar. Bill Stasior, ahora ex-director del proyecto Siri en Apple, acaba de abandonar la compañía. El experto había estado al frente del desarrollo de la asistente de voz por casi una década. Ahora se integraría al equipo de IA de Microsoft, en un área que todavía no se da a conocer. Al mismo tiempo, se ha negado rotundamente que se vaya a sumar a la iniciativa que maneja Cortana.

Lucha por el talento en tecnología

Esta no es la primera vez que un experto de alto nivel abandona o se suma a una compañía del sector. Nate Mitchell, co-fundador de Oculus, salió de Facebook la semana pasada. En junio se dio a conocer que Nick Law, de Publicis, se uniría al equipo de Apple en una posición aún sin revelar. Aunque no era parte de su plantilla de colaboradores, Twitch también sufrió la partida de uno de sus streamers más influyentes a la plataforma de Microsoft, Mixer.

De hecho, fenómenos como el que transpiró entre Apple y Microsoft no son poco comunes. Según Forbes, uno de los grandes problemas de la industria de la tecnología es la alta rotación de personal. De acuerdo con ViGlobal, parte del problema son las altas tasas de desgaste físico y emocional que sufren los expertos del mercado. Como apunta Business Insider, los colaboradores de Facebook, Twitter y Tesla solo permanecen entre dos y tres años promedio.

Claro, el movimiento de Stasior de Apple a Microsoft tiene más que ver con adquisición de talento que otra cosa. Pero el hecho persiste: las condiciones de las empresas en el sector tech motivan a sus colaboradores a huir. Estas compañías deben esforzarse más para retener a su talento, especialmente las personas con más experiencia y conocimiento. Otras marcas fuera de la industria también deben tomar estos acontecimientos como una advertencia.