• Originalmente se retiró el Supra de circulación por preocupaciones por su impacto en el medio ambiente

  • De acuerdo con la campaña, el automóvil empezaría a comercializarse dentro de una semana

  • Se espera que el modelo 2020 sea de los más rápidos de la marca entre su oferta de producción en serie

Supra está preparándose para un regreso al mercado comercial. El automóvil deportivo de Toyota, que fue originalmente anunciado con un anuncio en el pasado Super Bowl, comenzó una campaña de marketing para generar entusiasmo por su regreso. Al contrario de anteriores materiales promocionales, la nueva estrategia parece enfocarse en la nostalgia de la audiencia.

Como parte de la campaña This is Our Sport, Toyota lanzará varios comerciales en digital, outdoor y TV. En el video central de la estrategia, se puede observar una carrera de prueba del modelo modernizado. Pero en lugar de una experiencia de acción y adrenalina, la marca parece apostar por explotar la nostalgia de los consumidores. Específicamente, la emoción de volver a experimentar su vehículo después de 21 años de ausencia.

Nostalgia como estrategia de marketing

Referenciar al pasado para vender nuevas versiones de productos se ha vuelto una estrategia particularmente común. El mejor ejemplo es Stranger Things, que se ha aliado con Coca Cola, Monopoly, Baskin Robbins y Microsoft en una ambiciosa campaña que celebra lo retro. Otras industrias, como los videojuegos, también le han apostado a la nostalgia por el pasado para potenciar sus activaciones.

Sin embargo, recargarse demasiado en el legado del pasado también tiene sus peligros. Toda la estrategia alrededor de los remake live-action de Disney gira alrededor de la nostalgia por los títulos originales. Pero este fuerte apego mercadológico al material original ya le ha generado más de una controversia. Lo mismo parece estar sucediendo con la campaña de Toyota.

Varios consumidores han mostrado su molestia por que el Supra 2020 no sea, como su predecesor, manual. Seguir apostando al pasado solo fomentará que el público siga haciendo comparaciones entre el nuevo y el viejo producto. Así pues, el ejemplo de Toyota debería ser una historia de cuidado para el resto del entorno. Aunque la nostalgia permita crear un mayor engagement con la audiencia, impide que los nuevos productos brillen con luz propia.

Y esto, a su vez, también puede dificultar que la audiencia deje de compararlos con el pasado o la versión original. Algo que, a largo plazo, afecta en el rendimiento de la campaña.