Toro Rosso, Honda, McLaren, Renault: las cuatro marcas son noticia hoy

La Fórmula Uno no terminó la temporada 2017, pero la 2018 ya es noticia. Tras el fracaso con Honda, McLaren confirmó que se va con Renault y le deja a Toro Rosso los motores japoneses (y que Dios los ayude).

La presentación del McLaren 2017. Foto: Honda.
La presentación del McLaren 2017. Foto: Honda.

La escudería inglesa de Fórmula Uno McLaren hizo oficial este viernes que finaliza su relación con el fabricante japonés de motores Honda. En el mismo acto, dijo que desde la próxima temporada utilizará motores Renault.

Al mismo tiempo, la escudería Toro Rosso confirmó en un comunicado que desde el año que viene los motores que propulsarán sus unidades serán marca Honda. Hasta ahora utilizaba Renault.

McLaren lleva tres años con Honda, en una asociación que, a priori, parecía ganadora. Más aún cuando se confirmó la llegada del campeón del mundo Fernando Alonso. Sin embargo, y hablando sin rodeos: fue un fracaso. La primera temporada juntos fue muy mala, la segunda de mala a regular y, en ésta de 2017, la tercera, los autos no tienen velocidad ni son fiables. Todo mal.

Renault confirmó que sale de Toro Rosso con este comunicado.

Mercedes-Benz era la primera opción, para reeditar aquella alianza que tantos buenos dividendos le dio a la escudería inglesa. Sin embargo, la marca alemana piensa guardar sus mejores motores para su equipo oficial.

¿Cómo entra Toro Rosso en esto? Fácil. Liberty, dueños de la Fórmula Uno, no querían perder a Honda entre sus marcas, y había que buscarle escudería. Allí está entonces el segundo equipo de la bebida energética Red Bull, que ofreció sus autos como un paso previo para el desembarco de Honda a su primera escudería.

La salida de Honda de McLaren se veía venir. En junio pasado, Zak Brown, director ejecutivo del equipo británico, le había dicho a Reuters que estaban muy descontentos con la marca japonesa: “Honda está trabajando muy duro, pero parecen un poco perdidos”, expresó.

De hecho, les había dado a los japoneses 90 días para mejorar, o se buscarían otros motores. Y así fue.