• El término de “vampiro” se popularizó en el siglo XVIII en Europa y los Balcanes tras un evento de histeria colectiva

  • Junto con the Passage, Fox canceló la comedia Cool Kids; ambas tenían solamente una temporada

  • De acuerdo con BETC/Havas, los pósters vampiro se reemplazaban hasta dos veces por noche

De las criaturas mitológicas y fantásticas más populares, destacan los vampiros. Por siglos han habitado la cultura popular y evolucionado radicalmente para adaptarse a los tiempos. Pero algunos elementos han permanecido en (casi) todas las versiones e interpretaciones artísticas. Suelen ser representados como muertos vivientes. Tienen un particular gusto por la sangre, así como afilados dientes para extraerla. Y como Fox sabe, son muy vulnerables al sol.

Ésta última idea fue la columna vertebral de una ingeniosa campaña de Fox en Brasil. La compañía quería promover la ya cancelada serie The Passage. El show giraba alrededor de un virus sintético que convertía a los seres humanos en criaturas similares a vampiros. Así pues, la marca decidió promocionar el programa con un pósters especiales que solo se veían de noche. Y es que en el día, estos materiales comerciales explotaban en llamas.

Los pósters fueron colocados en las calles de Sao Paulo en cajas especiales de vidrio. El material de Fox retrataba a uno de los vampiros de su show con la leyenda “Él no va a sobrevivir el amanecer”. Cada cartel fue creado con una tinta especial diseñada para encenderse con los rayos del sol. Así que, cada que salía el sol, los anuncios de Fox simplemente empezaban a arder hasta que quedaban únicamente cenizas.

Innovación de Fox en OOH

Curiosamente, Fox no es la marca que generalmente se relaciona con fuego. Ese honor le pertenece a Burger King, que se toma muy en serio su propio eslogan. Hay varios ejemplos, pero los dos más relevantes son sus vasos de vidrio al carbón de colección y cuando pidió a su público quemar los anuncios de su competencia. En lo que se refiere a piezas que se auto-destruyen súbitamente, basta recordar el incidente de Banksy en Sotheby’s del año pasado.

El proyecto de Fox destaca por la forma en la que intentó revolucionar la publicidad Out-Of Home (OOH). En una declaración a Adweek, Andrea Siqueira, directora creativa ejecutiva en BETC/Havas (la agencia detrás de la campaña) señaló que su meta era presentar un enfoque diferente. “The Vampire Poster combinó el storytelling con el uso innovador de la tecnología […]. La pieza no estaba solo en exteriores, utilizó el entorno para transmitir su mensaje”.

Justo esta combinación le permitió a Fox crear un sólido proyecto. Parece que cada elemento de su instalación le fue favorable. Claro, la mecánica de ignición espontánea fue la estrella de la campaña. Pero el copy del póster también tenía un mensaje intrigante que llamaba la atención e impulsaba la dinámica narrativa. Incluso las mismas medidas de seguridad (es decir, la caja de cristal) ayudaron a crear un aura de misticismo alrededor de la estrategia.

Pero por más ingenioso que haya sido el proyecto de Fox, sufre de una ligera desventaja. Como los pósters se quemaban por completo al amanecer, no podían seguir produciendo resultados de día. Además, se perdieron algunas oportunidades creativas. Tal vez se podría haber agregado debajo un cartel con un material resistente al fuego. Uno que, ya que el original se redujera a cenizas, pudiera seguir generando impactos y avanzando la narrativa.