• La NHTSA remitirá el caso a la Comisión Federal de Comercio de EEUU para determinar si constituye publicidad engañosa

  • De acuerdo con Statista, el segundo trimestre de 2019 fue el más exitoso de Tesla, con casi 100 mil autos vendidos

  • A escala internacional, se estima que la compañía tiene ingresos de 21 mil millones de dólares anuales

No es poco común que las marcas hagan declaraciones extraordinarias sobre sus productos. De hecho, es un recurso casi cliché que las compañías declaren su oferta como la mejor de la industria. Esta lucha de marketing por demostrar ser el mejor permite la creación de grandes campañas publicitarias. También, como pasó con los autos de Tesla, puede crear problemas.

Según Reuters, la Administración de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) de Estados Unidos (EEUU) acusó a la marca de Musk de mentir. Tesla presumió varias veces que sus autos eran los más seguros jamás probados por la agencia. La institución apuntó que la información presentada podría engañar a consumidores sobre la calidad del producto. La automotriz señaló que basaron su afirmación en datos obtenidos por la misma organización.

Otro golpe a la reputación de los autos de Tesla

Ya varias empresas han sido acusadas en otras ocasiones de realizar falsas declaraciones sobre sus productos. Apple, a finales del año pasado, fue acusada de promocionar falsamente sus iPhone XS e intentar ocultar el notch de la cámara. También Palacio de Hierro y Netshoes fueron acusados de ocultar información a los usuarios durante el pasado Buen Fin. Incluso autoridades federales de EEUU han sido señaladas por engañar al público en ciertos litigios.

Para los autos eléctricos y autónomos de Tesla, estas acusaciones podrían afectar de forma negativa a a la marca y a la industria. No solo se suma este incidente a una larga lista de tropiezos y retos financieros. Según Autoblog, la aceptación de carros en vehículos híbridos y similares ya de por sí es lenta. Además, de acuerdo con Here, menos de la mitad de la gente considera relevante o usaría sistemas de conducción independiente.

Estos escándalos no ayudan al mercado de los autos del futuro. Incluso si el proceso no resulta en un castigo para la marca, el daño a la reputación de la industria ya está hecho. Las compañías deben asegurarse que sus estrategias de publicidad sean sólidas, no solo para atraer el interés de los consumidores. También deben ser a prueba de litigios legales. De lo contrario, los negocios se exponen a significativos gastos financieros y sociales.