El síndrome del ‘gurú’ en marketing

Es común en el ramo del marketing, el diseño y la publicidad (como en muchas otras disciplinas) encontrarnos con personas que sufren el síndrome del “gurú”.

Muchas veces (no siempre) esto se debe a su talento, perseverancia, dedicación, esfuerzo y entrega. Sin embargo, de pronto como se dice coloquialmente “pierden el piso” y no pretenden que nadie venga a enseñarles lo que ellos saben hacer a la perfección. Tristemente en ocasiones su ego, protagonismo y poder ha sobrepasado los límites ya que consideran que nadie puede superarlos y que nadie logrará los mismos resultados.

Evidentemente estas actitudes afectan mucho el clima laboral en una empresa, agencia de publicidad o equipo de trabajo. Cuando las personas toman actitudes soberbias y prepotentes, están sin duda, matando la posibilidad de seguir aprendiendo y creciendo con los otros, así como, obstaculizando el progreso colectivo de la organización.

Ahora bien, ¿qué podemos hacer para no convertirnos en una persona que sufre del síndrome del “gurú”?

  1. Actitud abierta: Mantener siempre una actitud receptiva, respetuosa humilde y dispuesta a conectar con otros tipos de pensamiento. Sobre todo en profesiones que implican altas dosis de creatividad, imaginación e innovación; permitirte aprender de otros puede hacer el gran cambio en tu vida y tu profesión. Nunca perder la capacidad de asombro, la curiosidad, ese espíritu creativo de ver nuevas posibilidades y nuevos mundos es fundamental.
  2. Mostrarte profesional y ético en todo momento: Muchas veces con tal de lograr el reconocimiento y el poder algunas personas se saltan las normas de ética y profesionalismo. Cuando una persona es reconocida por su expertise y excelencia en algún área, actividad o disciplina lo demuestra con hechos más que con palabras. El respeto, no únicamente a las ideas de otros, sino también a la poca o mucha experiencia que tengan es un referente importante de las personas con calidad humana y ética profesional.
  3. Crecer en espectro más que en escala: Es comprensible que busques personas que son afines a ti, sin embargo darte la oportunidad de conocer y conversar con personas que pueden ampliar tu espectro es muy importante. Comenzar de cero en algo que no sabes y declararte “poco conocedor” te hará sin duda, crecer como ser humano y ser mucho más empático con las necesidades de los otros. Puedes saber mucho de un tema, pero es fundamental estar ávidos en todo momento de querer aprender cosas nuevas.
  4. Compartir y enseñar: No hay nada más enriquecedor que poder compartir lo que sabes con otras personas. De nada sirve que tengas muchos talentos si no eres capaz de poner esos talentos al servicio de los demás. Por ningún motivo seas egoísta con lo que sabes, compártelo en todo momento. Sin lugar a duda, entre más compartas y enseñes lo que sabes mayor será, no solo el reconocimiento, sino también el aprecio y el impacto que logres en los demás.

Michael Jordan dice: “He fracasado una y otra vez en mi vida. Y por eso he tenido éxito”. Yo digo que ser un experto en algo tiene mucho que ver con inspirar y motivar a los demás para seguir tu ejemplo como profesional pero a su vez como ser humano excepcional.