Sensibilizar sobre fenómenos sociales a través de la mercadotecnia

El cáncer mamario es el de mayor prevalencia en las mujeres, con más de 2 millones de casos a nivel mundial en 2018.

El cáncer mamario es el de mayor prevalencia en las mujeres, con más de 2 millones de casos a nivel mundial en 2018.

El mes de octubre es el mes de sensibilización sobre el cáncer de mama en todo el mundo. Un tiempo fundamental para hablar de este tipo de cáncer que es el de mayor prevalencia en las mujeres, con más de 2 millones de casos a nivel mundial en 2018, según datos de la Asociación Americana de Investigación Oncológica (AICR por sus siglas en inglés).

Aunque este tipo de cáncer suele referirse como una enfermedad más común en países desarrollados, la mayoría de las defunciones (69 por ciento) tienen lugar en naciones que están en desarrollo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Norteamérica, Suecia y Japón, las tasas de supervivencia supera el 80 por ciento, mientras que en países de bajos ingresos este dato no alcanza el 40 por ciento.

La falta de tratamiento, de programas de detección y disponibilidad de servicios adecuados hacen que las mujeres acudan al médico demasiado tarde cuando la enfermedad ya está en etapas avanzadas, lo que según la OMS puede explicar las altas tasas de mortandad en algunas regiones del mundo.

En nuestro país, el índice de mortalidad debido a tumores mamarios ha crecido en los últimos quince años, llegando a los diez decesos al día según reporta la gaceta UNAM. Lo que llama la atención es que muchas de esas muertes podrían evitarse, ya que el 80 por ciento de las pacientes mexicanas son diagnosticadas en etapas muy avanzadas de la enfermedad, lo que limita mucho las posibilidades de tratamiento.

Ante este tipo de fenómenos, la comunicación y publicidad pueden ejercer un papel esencial de sensibilización junto a organizaciones de la sociedad civil, gobierno y medios de comunicación.

Desde que la Fundación Susan G. Komen del Cáncer de Mama introdujera por primera vez el lazo rosa en gorras que fueron utilizadas por corredores del maratón de Nueva York en 1990; muchas empresas y organizaciones muestran el listón rosa y donan fondos como para luchar contra esta enfermedad.

En 1992 se hizo icónica Evelyn Lauder, vicepresidenta general de Estée Lauder, quien junto a la editora Alexandra Penney decidieron buscar el apoyo de empresas con la distribución de lazos rosas en las tiendas de Nueva York. El movimiento Pink Ribbon se hizo internacional e inspiró a otros movimientos, como el lazo rojo para concientizar sobre el VIH desde la década de los noventa.

Posteriormente, tenemos ejemplos de apoyo a la causa como la campaña global Pink Pony de la marca estadounidense Ralph Lauren Corporation o la colección de lencería diseñada por Stella McCartney en 2018, cuyas ventas fueron para apoyar a varias organizaciones de lucha contra el cáncer. El nombre de la línea de ropa, Rose Romancing, lo puso en honor a su madre, quien falleció por esa enfermedad.

Encontramos ejemplos de empresas que apoyan la causa en diversos sectores como marcas de cosméticos, la industria de la moda, la higiene, alimentación o entidades deportivas como la Federación Mexicana de Fútbol.

Este año, los organizadores del festival urbano oficial de la Fórmula 1, F1 Fanzone México, que tendrá lugar en Parque Bicentenario de la CDMX, anunciaron una alianza con la Fundación de Cáncer de Mama (FUCAM), para que durante los tres días que dura el evento, las mujeres que participen, puedan realizarse mastografías gratis.

Estos son ejemplos de cómo a través de iniciativas publicitarias, comunicativas, empresariales, mediáticas y de eventos, podemos apoyar en la lucha contra el cáncer de mama, contribuir con el diagnóstico para reducir la prevalencia de muertes por esta causa y cuidar de nuestras mujeres.