Seis claves para la conciliación laboral en el caso de las mujeres

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Mujer directiva. Bigstock

La carrera profesional de las mujeres tiene una carga mental, organizacional y de gestión distinta a la de los hombres pues si bien es cierto que las tareas familiares son cada vez más compartidas, las mujeres “son 1.9 veces más propensas a encargarse de las tareas frecuentes y recurrentes en los hogares.”

Lo señala el Boston Consulting Group (BCG), que además agrega que esto trae como consecuencia el que las mujeres puedan dedicarle menos tiempo a sus carreras, desde quedarse hasta tarde hasta poder irse de viaje de trabajo. Y ello redunda en su avance profesional.

Para que las mujeres puedan competir en igualdad de condiciones en aquellas empresas que busquen potenciar sus liderazgos se debe contribuir a tratar el tema de la carga mental y responsabilidades familiares con mayor flexibilidad.

De hecho, según la investigación realizada por BCG, son varios los pasos que se pueden tomar para lograr que la conciliación laboral mejore, tanto para hombres como para mujeres.

Para obtener los resultados BCG “encuestó a más de 6.500 empleados en 14 países en todas las industrias”, en lo que se analizaba la distribución de las labores comunes y la dinámica de la pareja como unidad familiar.

Las conclusiones de este trabajo han llevado a proponer estas importantes medidas que beneficiarían a todos los trabajadores sin afectar su desempeño laboral.

  1. Teletrabajo y turnos flexibles. “La flexibilidad, tanto para hombres como para mujeres, puede ayudar a las parejas en las que ambos miembros trabajan a equilibrar la carga, especialmente dado que los hombres más jóvenes están cada vez más dispuestos a asumir tareas domésticas. Las compañías deben permitir que los empleados trabajen bajo términos flexibles siempre y cuando el trabajo se haga, recompensando los resultados. Esto incluye medidas estandarizadas, como el teletrabajo o el cambio en los horarios de trabajo, así como prácticas informales, como la capacidad de tener en cuenta las situaciones ocasionales que inevitablemente surgen, como salir antes de la oficina para asistir a una representación teatral o a la cita con el médico.
  2. Tecnología. Las herramientas como la videoconferencia, los los programas online colaborativos, los servicios de teleasistencia sanitaria (para padres con hijos enfermos) y las redes en línea para que los empleados compartan consejos sobre problemas comunes pueden reforzar el trabajo flexible y proporcionar un sistema de apoyo para estos hogares.
  3. Roles de liderazgo diversos. Los líderes, en particular los líderes masculinos, deben actuar como modelos a seguir, aprovechando activamente los programas de trabajo flexibles y compartiendo experiencias sobre cómo equilibran la carga mental en el hogar. Para los hombres, esto puede ayudar a eliminar el estigma de una mayor participación en las tareas domésticas y del cuidado de niños.”
  4. Baja de paternidad. “Muchas compañías tienen bajas por paternidad equiparadas a las de maternidad, pero las que la aprovechan a menudo son estigmatizadas. Éste no debería ser el caso. Además de proporcionar un valioso tiempo de unión con un nuevo bebé, la baja de paternidad también permite a los hombres experimentar lo que hacen sus mujeres en el hogar y ver de primera mano cuánto trabajo se necesita para gestionar una casa y una familia. La firma de análisis Humanyze ha ido aún más lejos: exige la baja de paternidad para los nuevos padres como algo obligatorio con el fin de desestigmatizarla y garantizar que los hombres aprovechen el tiempo libre.
  5. Aumentar el apoyo para todos los miembros de la familia que trabajan. Una forma de ofrecer más apoyo a los empleados es crear una red para padres y madres. En EEUU, Boston Consulting Group coordinó recientemente BCG Families Network, que se expandió a partir de la red Working Mothers’ Network anterior y ahora incluye a todos los cuidadores (como las personas que ayudan con padres ancianos). El programa se ha puesto a disposición en las oficinas de la empresa para permitir un apoyo más específico y relevante. Ofrece asistencia para el cuidado de niños y cuidadores a través de paneles de información y otros recursos.

Las empresas también pueden ofrecer soporte estructural, como guardería en el lugar de trabajo, servicios de referencia de cuidado de niños con descuento, apoyo para personas mayores, planificadores financieros y acuerdos con servicios médicos o del cuidado de la salud. Algunos departamentos de recursos humanos ahora brindan recursos en línea que examinan y enumeran opciones populares de subcontratación (limpieza del hogar, servicios de lavandería, reparto de la compra y asistentes personales) e incluso negocian tarifas corporativas con descuento.

    1. Cambiar el pensamiento de los consumidores sobre cómo las parejas pueden equilibrar la carga. Muchos anuncios publicitarios siguen perpetuando roles de género obsoletos, pero algunas compañías están trabajando para cambiar eso, y algunas iniciativas globales apuntan a eliminar por completo los estereotipos de los anuncios de publicidad. Por ejemplo, las Naciones Unidas lanzaron la Unstereotype Alliance para erradicar en la publicidad todos los estereotipos perjudiciales basados ​​en el género, incluidos por supuesto aquellos en los que las mujeres hacen todo el trabajo doméstico.

El proyecto incluye Adobe, AT&T, BCG, GlaxoSmithKline, Google, IPG y Unilever.Además, el problema no es solo moral, sino también económico: un estudio de Ipsos de 2018 elaborado para Unstereotype Alliance determinó que el 72% de los consumidores sienten que la mayoría de la publicidad no refleja el mundo que los rodea, y más del 50% tiene en cuenta las marcas que emplea publicidad que representa a hombres o mujeres en roles tradicionales o pasados ​​de moda. Una investigación realizada por Unilever demostró que los anuncios sin estereotipos son un 25% más efectivos y brindan un mejor impacto para las marcas representadas que los anuncios convencionales.

Todas medidas, que contribuirían a un reparto más justo de las cargas mentales y de las responsabilidades y tareas familiares para acercarse al equilibrio necesario en la conciliación laboral, especialmente en el caso de las mujeres, donde el peso es mayor.