• La campaña de Schnuggs fue diseñada por la agencia publicitaria Leo Burnett London

  • El nombre de la marca Schnuggs es una contracción de Spicy Chicken Nuggets

  • Según Statista, los ingresos de McDonald’s han caído de manera sostenida desde finales de 2013

Una de las pocas industrias que podría afirmar que es inmortal es la de la moda. Si bien hay compañías que nacen y se modernizan, mientras otras mueren inevitablemente, el mercado  tiene una tasa de crecimiento anual compuesta de hasta cuatro por ciento. En este sentido, es lógico que negocios de otros segmentos se cuelguen de su éxito para potenciar sus propias estrategias. Como por ejemplo, una marca de comida rápida que lanza su línea de ropa.

De acuerdo con Adweek, McDonald’s acaba de lanzar una nueva línea de ropa, Schnuggs. Esta iniciativa busca promocionar otra versión de nuggets en Reino Unido. En la campaña, que circula por Twitter, se puede ver a varios modelos utilizando ropa y accesorios con el nombre de la marca. Los productos no están a la venta y solo son parte del esfuerzo publicitario. El objetivo es burlarse de rivales que han lanzado proyectos similares a la audiencia general.

Burlarse de otros agentes, ¿una buena estrategia de marca?

McDonald’s no es la única cadena de comida rápida que se ha internado en otras industrias para una campaña publicitaria. KFC de hecho también se lanzó al mundo de la moda, cuando lanzó una cubeta-sombrero en julio pasado. Por su parte, Taco Bell abrió un hotel temático por tiempo limitado y produjo una serie de impresionantes tráilers-parodias. Burger King, para una boda gay, incluso creó un par de anillos de compromiso con un diamante-Whopper.

Estas burlas entre marcas y tendencias son herramientas de marketing notablemente poderosas. De acuerdo con Quick Sprout, el humor es crucial para las marcas en la creación de content porque permite transmitir un sentido de autenticidad. Por su parte, CBC cree que tanto burlarse de sí mismo como de la competencia es un riesgo calculado que una marca debe considerar si tomar o no. Agentes como Fast Company creen que jamás vale la pena.

Ciertamente es un camino que más de una marca ha creído que puede ser provechoso. Pero para hacerlo correctamente, debe ser suficientemente sutil como para que no parezca un ataque malintencionado (y hasta se desenvuelva en un conflicto legal) . Pero tampoco debe ser tan discreto que parezca una aceptación o celebración de la tendencia. Esto último parece ser el mayor defecto de McDonald’s en esta campaña, más allá de lo prometedor de su idea.