S-400 es tendencia en las redes por una muy peligrosa razón

La agencia estatal rusa confirmó que ese país entregará sistemas de misiles S-400 a Turquía en 2019. Se espera la reacción de Donald Trump y que la relación con Recep Erdogan se tensione aún más.

Desfile por el Día de la Victoria en Rusia. El sistema de misiles antiaéreos S-400 Triumph es una de las vedettes del recorrido. Bigstock.

La semana pasada se daba a conocer que Rusia iba a vender a precios de “oferta” su sistema de misiles antiaéreo S-400 a la India para que este país pudiera defenderse de posibles ataques.

Ahora, el exitoso sistema de defensa ruso vuelve a las noticias: Rusia comenzará a proveérselo a Turquía desde 2019.

La entrega de los S-400 al país de Recep Erdogan está programada para comenzar en julio del año que viene, según publicó la agencia estatal rusa TASS, confirmando lo que había expresado el subsecretario de Defensa turco Ismail Demir.

Según Demir, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y su homólogo ruso, Vladimir Putin, habían discutido particularmente “la posibilidad de ampliar la cooperación militar” en una de las últimas reuniones en Ankara.

Tras sus conversaciones con Erdogan, Putin comentó sobre la decisión de acelerar la entrega de los sistemas a Turquía y habló de que lo hacían “a petición de nuestros socios y amigos turcos”.


El S-400 Triumf es el sistema de misiles antiaéreos de largo alcance más avanzado. Está diseñado para destruir aeronaves, cruceros y misiles balísticos, incluidos los de mediano alcance. También se puede utilizar contra objetivos en tierra. El complejo S-400 es capaz de alcanzar con precisión una distancia de hasta 400 km y a una altitud de hasta 60 km.

La confirmación del envío del S-400 a Turquía es un problema más que se suma a la tensión desatada entre Recep Erdogan, presidente turco, y Donald Trump, titular del poder ejecutivo de los Estados Unidos.

Antecedentes

La convulsión comenzó como un problema comercial, cuando Estados Unidos decidió imponer aranceles al aluminio y al acero provenientes de Turquía, a lo que su aliado en la Otan respondió con un esquema similar para productos estadounidenses.

Esto generó una disputa diplomática entre ambos países (‘Men dakka dukka’ [el que la hace, la paga], y eso haremos”, advirtió Erdogan en referencia a Donald Trump), que luego terminó potenció una ya compleja realidad económico-financiera en Turquía.

La lira se devaluó más del 50 en lo que va del año y en pocos días contagió los mercados mundiales. Los economistas dicen que la única salida que tiene el gobierno de Erdogan es recurrir al Fondo Monetario Internacional, mientras tanto, en las calles, la gente se volcó a comprar dólares para mantenerse a salvo de más fluctuaciones.

La situación se dejó sentir en otras monedas del mundo, especialmente en el Euro y en los países emergentes.


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