Lo que hace del Super Bowl un gran evento es algo que va más allá que las yardas recorridas por los jugadores o la cantidad de anotaciones que se cuentan en el marcador. La publicidad es parte de esta magia y empresas como Amazon lo saben.

Al igual que otras firmas, la compañía líder en comercio electrónico pago entre 5.1 y 5.3 millones de dólares por ser parte de esta fiesta deportiva a través de un spot de no más de 30 segundos.

No obstante, la firma liderada por Jeff Bezos decidió bajar de último momento el comercial con el que participaría durante el Super Bowl, a pesar de que ya se habían dado a conocer  avances sobre el mismo.

El spot que nunca llegó

Este año, Amazon buscaba sorprender con un programa beta de una división secreta de su compañía que “emplea a celebridades para probar tecnologías habilitadas para Alexa”.

De acuerdo con lo visto en diversos spots, audio subacuático o la traducción de idiomas interespecies controlados por voz, destacan en el que podría ser un nuevo producto. Esta serie de videos que fueron liberados previo al Gran Tazón contaban con reconocidos personajes como el actor Forest Whitaker y Mark y Scott Kelly, astronautas gemelos retirados de la NASA.

No obstante, el spot anunciado por estos avances nunca llegó y, a decir de un reporte publicado por el diario EL País de Madrid, todo tiene que ver con el proceso de divorcio que atraviesa Bezos y el inicio de una nueva relación sentimental. A decir del portal mencionado, el spot era una prueba del vínculo emocional que el dueño de Amazon presuntamente tiene con Lauren Sánchez, con quien presuntamente empezó una relación cuando aún estaba casado con Mackenzie Bezos.

En la producción del spot que iba dirigido a promocionar su firma Blue Origin, dedicada a los viajes espaciales comerciales, estuvo involucrada Sánchez al ser propietaria de Black Ops Aviation, una empresa dedicada a rodajes aéreos, cuyos servicios se utilizaron para filmar los vehículos de Blue Origin.

Al momento de producir el spot, la relación no era pública; sin embargo, una vez que salió a la luz, los asesores recomendaron retirar el spot para evitar que se asociara la relación profesional con el vínculo íntimo.

Sustitución y el papel del CEO

En lugar del comercial de Blue Origin se transmitido un spot promocional para el Washington Post -propiedad de Bezos-, el cual narrado por Tom Hanks explica los riesgos de ser periodista y la importancia de la información como herramienta de decisión.

El cambio de último momento puso en juego millones de dólares; sin embargo, todo apunta a que fue una decisión estratégica acertada si consideramos el impacto que los actos de un CEO tienen en la reputación de las marcas de la empresa que lidera.

Recordemos que el 70 por ciento de las personas afirma que sus decisiones de compra toman en cuenta la reputación de las empresas que respaldan a las marcas y no sólo las características per se del producto (Weber Shandwick).

En este juego, la reputación del CEO juega un papel fundamental. La imagen de una empresa está indisolublemente ligada a la reputación de su presidente ejecutivo: ejecutivos globales atribuyen más de la mitad del valor de mercado de su compañía a la reputación del CEO, con lo que la reputación positiva del CEO aumenta la atracción de los inversores (88 por ciento), la protección contra crisis (91 por ciento) y la atracción y retención de talento (81por ciento y 79 por ciento respectivamente).