Para nadie es un secreto que Instagram se ha convertido en la cuna de los influencers. Hopper HQ ha hecho pública la lista anual de Ganancias sobre Influencers en Instagram. Por ejemplo, Kylie Jenner ha escalado desde la cuarta posición que ocupaba en 2017 hasta el primer sitio en este año, tras haber pasado de 95 millones de seguidores y 400.000 dólares por publicación, a 110 millones de seguidores y al menos un millón de dólares por post.

Esto significa que la estrella de TV es la mejor fuente de ingresos de la plataforma, situación que se puede entender gracias a diferentes acciones que tuvo durante el 2017, como el polémico anuncio que hizo para Pepsi.

Este tipo de resultados tienen mucho que ver con la capacidad de dichas personalidades influyentes para generar e incrementar importantes tasas de engagement con las audiencias, espacio en el que aunque las marcas trabajan, resulta difícil de conquistar.

Así, es conveniente mencionar algunas conclusiones entregadas por Pitney Bowes, las cuales indican que el 42 por ciento de las marcas necesitan mejorar los niveles de engagement con sus audiencias, en donde la optimización de las estrategias de comunicación parece ser el punto sobre el cual trabajar.

Cifras de Influencer MarketingHub indican que en Instagram, las inversiones en marketing de influencia durante 2016 alcanzaron los 700 millones dólares; sin embargo, para 2017 se prevé que la cifra llegue a los mil 200 millones y durante 2018 alcance los mil 700 millones.

En este sentido, el gran aporte que realizan los influencers a la industria de la mercadotecnia no debería limitarse a realizar asociaciones con dichas personalizadas para impulsar las acciones puntales de una marca.

Entender el modelo que ha llevado a usuarios comunes a saltar al “estrellato de la red” para ser replicado en acciones de marketing debería de ser el siguiente paso.

En este sentido, luego de entrevistas a grandes influencers alrededor del mundo, desde Adweek comparten aquellas lecciones que las marcas deberían aprender de estos nuevos jugadores en las dinámicas de comunicación de las cuales compartimos las más relevantes:

Contenido equilibrado e integrado

De acuerdo con los influencers, cuando ellos comparten demasiada información sobre su vida privada su cuenta de seguidores e interacciones tiende a caer. Esto se debe a que si la base de seguidores no o tienen un conocimiento personal del influencer, seguramente poco se interesaran en su vida privada.

Con las marcas sucede lo mismo. El consumidor no quiere saber únicamente aquello que hace la marca, quiere encontrar puntos de interés compartido que le permita generar una relación más estrecha con su marca, es decir, que trascienda al mero proceso de compra-venta.

Imperfectos, pero auténticos

E más de una ocasión hemos visto como las publicaciones de los influencer tienen errores o están fuera de las normas de diseño o de redacción. No obstante, logran generar un vinculo con sus seguidores y la razón de esto es que el nivel de autenticidad que logran transmitir.

Los seguidores quieren ver contenido interesante, pero que sobre todo que demuestre humanidad.

La misma exigencia se extiende a las marcas. Esto no quiere decir dejar de lado los pequeños detalles, sino asumir con toda responsabilidad el lado humano e imperfecto que pueden tener las firmas comerciales.

No soy yo, somos todos

Un concepto que los influencers entienden con claridad es la necesidad y deseo de las audiencias por sentirse parte de algo. Las cuentas más exitosas de Instagram hacen más que subir imágenes o historias. Los usuarios responden bien a aquellas historias que les hacen partícipes de la acción.

Las marcas deben estar abiertas a generar acciones en esta línea, que permitan optimizar la participación de la audiencia más allá de conseguir un like o un comentario.

Comparte aquello en lo que crees

Compartir por compartir es una actividad que en la relación entre influencers y seguidores resulta altamente castigada. Las audiencias son capaces de identificar cuando una publicación no está alineada con la filosofía y valores de dicha personalidad.

Así, lo mejor es compartir algo que interese genuinamente. La regala es la misma para las marcas. Vende aquello en lo que creas y comparte aquello que vaya de la mano con los ideales de la empresa que representa.

Adiós obsesión con el número de seguidores 

Si bien el número de seguidores marca un parámetro para definir el éxito de un influencer, es cierto que no lo es todo. Las personas realmente influyentes se interesan por encontrar comunidades reales con las que se imparten intereses.

Las marcas deben preocuparse por generar comunidades que parten valor no sólo en número de seguidores, sino en calidad de los mismos.