Con la relevancia que las redes sociales tienen en los procesos de construcción de marca, la figura del community manager ha crecido de manera exponencial dentro de los equipos de trabajo.

La importancia que tiene la creación de contenido y la gestión del mismo en espacios digitales es una de las razones por las que este puesto se ha convertido en un factor esencial para cualquier estrategia de mercadotecnia.

Basta con reconocer que, entre 2014 y 2019 se prevé que los presupuestos destinados al marketing de contenidos crezca de 145 mil millones a 30 mil millones de dólares, según previsiones de MagnaGlobal.

No es nuevo, pero es poco entendido

El dato anterior deja en claro la importancia que estos gestores de comunidades digitales tienen y aunque este aspecto es entendido por la mayoría de las marcas, la realidad es que hablamos de una profesión que aún busca ser comprendido por la industria.

Desde las labores que desempeña y los objetivos que están obligados a cumplir hasta el sueldo y remuneración que deben recibir, son muchos los aspectos relacionados al trabajo de un community manager que carecen de claridad.

A pesar de que muchos de estos aspectos serán definidos por la propia estructura de las empresas, la realidad es que existen algunos aspectos que deberían ser entendidos por la mayoría de las compañías sobre lo que no es un community manager, con el fin de tener una visión más clara del deber-ser de esta (relativamente) nueva profesión.

No es una estrategia de marketing digital

Un pensamiento común entre aquellas empresas que comienzan a incursionar en el mundo de la generación de contenidos y las redes sociales, es que lo único que necesitan para aprovechar las bondades de estas aristas es contratar un community manager. Para muchas de estas organizaciones el community manager cumple las funciones de una estrategia de marketing digital.

No, el community manager no es una estrategia digital; este profesional debe ser parte de un plan de acción en digital más amplio, que considere todas las posibilidades de la marca tanto en terreno online como offline.

No es “todologo” ni un equipo por si mismo

Al revisar sitios como OCC, por ejemplo, encontramos que las exigencias para ocupar un puesto como community manager son muchas: experiencia previa, perfecta ortografía, talento en relaciones públicas, experiencia en blogs, en SEO, en buscadores, alto nivel de inglés escrito, conocimiento de Hootsuite y Google Analytics, así como disposición de horario y alta tolerancia a la frustración.

A esto se suman los hallazgos de una investigación de eMarketer que indican que si bien las marcas publican 10 veces más contenido del que publicaban en el pasado, los equipos que respaldan esta actividad se mantiene en manos de una sola persona: el community manager.

Si bien el pasado se creía que el community manager podría resolver todos aspectos por sí solo, la realidad es que al tiempo que el entorno digital evolución, la complejidad de gestión del mismo se incremento, por lo que ahora no basta con una sola persona para cubrir todas las necesites que demanda la gestión de una marca en digital.

No es un becario 

En los inicios de esta profesión y al ser un trabajo relacionado con nuevas tecnologías que nacieron como espacios lúdicos, lo más común era delegar la responsabilidad del manejo de redes sociales a un estudiante o becario, cuya labor poco sería exigida.

No obstante, el tiempo ha demostrado que este puesto demanda profesionales con mayores conocimientos, experiencia y madurez. Los retos son cada vez mayores y una respuesta simple a un duda ahora no basta para evitar un mal rato para una marca.

Aunque es cierto que muchas empresas lo reconocen, lo cierto es que al revisar los sueldos percibidos, la afirmación queda en tela de juicio.

De acuerdo con la Guía de Sueldos y Salarios 2019 elaborada por el Departamento de Investigación de Merca2.0, el puesto de community manager se encuentra en la jerarquía de puestos operativos con un sueldo que se mueven en un mínimo de 7 mil pesos y un promedio de 10 mil pesos.

Esto gana relevancia cuando consideramos que los sueldos de un becario -mínimo y máximo- se mueven entre los 5 mil 500 y 11 mil 200 mil pesos.

Su función no es “embellecer” las redes sociales de la marca

Las funciones de este profesional deben ir más allá de sólo poner una foto linda que hable sobre la marca o subirse con un post a una tendencia. El punto del ser entendido como el responsable de la gestión y desarrollo de la comunidad de una marca, empresa u organización en general en el mundo digital, que tiene como fin contribuir a los objetivos de negocio -no sólo de comunicación- de la firma que representa.