¿Qué imagen de la mujer proyectan los medios de comunicación?

La brecha de género también se manifiesta en los medios de comunicación, la situación cobra relevancia debido a la responsabilidad en la difusión de los valores y costumbres de la sociedad

Aunque la participación de las mujeres en la sociedad ha cambiado significativamente, gracias a una permanente lucha por eliminar los paradigmas machistas que desde siempre han existido, la imagen de la mujer en los medios de comunicación aún sigue siendo cuestionable y poco equitativa a la que se presenta del género masculino.

La conmemoración del Día Internacional de la Mujer sirve, año con año, para replantearnos la problemática de desigualdad de género que aún prevalece a nivel mundial. La brecha de género también se manifiesta en los medios de comunicación y la situación cobra singular relevancia debido a la responsabilidad que ellos ostentan en la difusión de los valores y costumbres de la sociedad.

Más allá del uso de la imagen de las mujeres de manera cosificada dentro de un interminable número de campañas publicitarias y shows de entretenimiento —en donde la belleza es el único mérito que pareciera valer— los medios de comunicación mexicanos, en su parte editorial, aunque han hecho grandes esfuerzos al respecto, aún no han logrado eliminar los estereotipos de género que resultan nocivos para la lucha de equidad de género.

Las inequidad de género se encarga en algunos aspectos, por ejemplo, la imagen de poder que se otorga al género masculino. Generalmente, a los hombres se les otorga más voz y en posiciones de poder y prestigio. El mensaje inconsciente de prestigio inconsciente que los medios de comunicación lanzan es el el de invisibilizar las capacidades del género femenino y su importante posición en lugares clave para la vida nacional.

Otra cosa que se advierte en los mensajes mediáticos es el desproporcionado interés que dan a aspectos del género femenino, como actividades vinculadas a los roles predeterminados de género, aspectos familiares, sociales y sentimentales que poco parecen interesar del género masculino.

El desbalance de género también se advierte con expresiones que demeritan las capacidades y posiciones de algunas mujeres de la vida pública, algunos medios suelen referirse a mujeres como “la mujer de…”, en lugar de destacar su cargo y valiosa trayectoria (ejemplo: “La esposa de Felipe Calderón”, “la primera dama”).

A menudo, los medios de comunicación también realizan una exagerada valoración del género cuando hay aportaciones por parte de mujeres, como si se tratara de hechos extraordinarios o inéditos. Se destaca el hecho de que destaque una “presidenta mujer”, una “mujer emprendedora”, una “astronauta mujer”. Que, aunque antaño la inclusión a las mujeres en muchos ámbitos era limitada y debía destacarse cuando se rompía esta brecha de género, hoy por hoy resulta incluso discriminatorio el tratamiento mediático de estos logros, a pesar de la buena voluntad de los medios por fomentar la equidad.

El poder y penetración de los medios de comunicación y sus líderes de opinión (hoy también influencers digitales) les otorga una enorme responsabilidad para romper estereotipos y paradigmas. Sin embargo, no es suficiente el buscarlo, sino realizarlo de manera asertiva con mensajes que realmente contribuyan a posicionar a la mujer en su justo nivel. El reto es grande, se debe poner énfasis en lograrlo y hacer que los medios representen una fuerte alianza en pro de la equidad. asertiva con mensajes que real énfasis en lograrlo y hacer que los medios representen una fuerte alianza en pro de la equidad.