El último estudio global de la consultora GfK apunta a que el 76 por ciento de los consumidores espera que las marcas adquieran cierto nivel de compromiso ecológico.

En este contexto, los consumidores son más exigentes con lo que compran y con lo que consumen; buscan productos de calidad, respetuosos con la naturaleza y beneficiosos para el medio ambiente.

Cada más marcas trabajan para que sus procesos y sus productos finales sean ecológicos y sustentables. Aquí surge el marketing sustentable, una rama de la industria que implica desarrollar decisiones dentro de su campo de acción que permitan generar plena satisfacción de las expectativas de los consumidores, sin comprometer el deterioro de su entorno, de la empresa y de la sociedad.

Georgina Franco, brand manager de Tommy Hilfiger, es necesario que las empresas tengan planes para cuidar el medio ambiente, y no sólo eso, que sus productos estén comprometidos con el mismo fin. “Una de las iniciativas que hemos puesto en marcha en Tommy Hilifiger es la de los primeros estilos de mezclilla de algodón 100 por ciento reciclado en el mundo, con los que se busca mandar el mensaje de que la alta moda está relacionada con el cuidado del medio ambiente”, dijo.

Su objetivo es reducir en 50 por ciento el porcentaje de los recursos que se utilizan para la elaboración de una prenda. Para implementar una estrategia de marketing sustentable es necesaria una planificación estratégica en la empresa, que incorpore al consumidor y el mercado como punto de partida.

¿Cómo se llaga al usuario?

En esta parte del proceso es necesaria la generación de una propuesta de valor y un posicionamiento asociado al cuidado del medio ambiente, así como la definición del público objetivo al cual se dirigirá la nueva propuesta.

Fernanda Arechavala, directora de marketing en Libbey México y Latam

Para Fernanda Arechavala, directora de marketing en Libbey México y Latam, el secreto está en formular el programa de marketing que incluya como valor el cuidado del medio ambiente: en este etapa del proceso se propone un producto o servicio con atributos y marca relacionados con la responsabilidad social.

“Basta con dar un repaso en nuestra cocina para darnos cuenta que todos tenemos un vaso, un plato, un cubierto, el cual tiene todo un proceso en su fabricación; sin embargo, hoy los consumidores están cada vez más pendientes de cómo hacemos las cosas las marcas”, indicó.

Por esa razón, Arechavala señala que una de las estrategias más efectivas es la de saber cómo diversificar con el usuario y cómo los productos que ya utilizan pueden ser mejor vistos, pero una forma sustentable y amigables con el medio ambiente.

¿Hacia dónde va esta tendencia?

En la actualidad, ingenieros forestales, biólogos, ingenieros ambientales, agrónomos, veterinarios e incluso químicos han encontrado una oportunidad de negocio en las consultorías ambientales, en parte guiada por la problemática ambiental que ha sensibilizado a muchos sectores de la población mundial.

Las empresas están comenzando a tomar medidas para disminuir el impacto ambiental que producen, y es aquí donde ingresan las consultoras ambientales, las cuales tienen la misión de ayudar a mejorar los procesos.

Una encuesta de Harris Interactive en Estados Unidos, mostró que uno de cada tres consumidores se siente impactado en sus decisiones al observar que las empresas emprenden acciones de responsabilidad social.

“Las consultoras ambientales deben dedicarse a ofrecer soluciones técnicas viables a los diversos requerimientos planteados por la industria mexicana y el sector público, mediante la realización de estudios y proyectos orientados al aprovechamiento y sustentabilidad de los recursos naturales, tecnológicos y culturales del país.dijo Ricardo Medina Calvario, consultor de Adferi, Consultores Ambientales.

A su vez, las certificaciones en materia de medio ambiente son también un elemento central en toda compañía que busque mejorar la relación con sus clientes y exportar a mercados extranjeros.