Dentro de redes sociales, la etiqueta #RedMonkey ha generado especial conmoción la tarde de este domingo, luego de que diversos usuarios relacionan dicho hashtag con una organización que amenaza con bloquear y tirar internet a nivel mundial.

DE acuerdo con Tweetreach, los últimos 100 mensajes que incluyen el hashtag han generado poco más de 106 mil 653 impresiones así como 81 mil 369 cuentas alcanzadas, tendencia que se mantiene en crecimiento.

Los reportes indican que todo comenzó hace unas semanas cuando Nela García, una chica originaria de Madrid, España, reportó en redes sociales que se habría encontrado un smartphone en la calle que pertenecía a la usuaria identificada como Marta Gutierrez. Con el afán de entregar comenzó una investigación que la llevó a descubrir que la identidad de Gutierrez encontrada en el dispositivos que ella rescató realmente había sido robada, debido a que Marta tiene más de 8 años de muerta.

Todo ha conducido a Nela García, la organización llamada Red Monckey, misma que a decir de García busca reiniciar el internet, provocando una eliminación mundial de todo lo que conocemos en la red.

La historia contada por Nela ha generado especial conmoción entre los usuarios de redes sociales  quienes han tomado este relato como un hecho real.

De hecho, la expectativa está en un reloj que al correr en cuenta regresiva marcaba el supuesto reinició de la red, que a decir de los datos entregados por la ya mencionada usuario de Twitter ocurriría este domingo por la tarde.

Lo cierto es que este esfuerzo de storytelling no es más que una estrategia de promoción para una obra de tuiteratura que promete llegar a otras plataformas; al parecer un hilo de Twitter será la inspiración de una nueva película.

Red Monckey es el título de la propuesta que, escrita y dirigida por Manuel Bartual y Modesto García, hoy a presentado lo que parece ser su cartel oficial.

La lección resulta innovadora en términos de mercadotecnia y consideramos que se trata de una acción de promocional que ocupa el género ahora conocido como tuiteratura que intenta ganar un espacio como género literario, el cual invita a los escritores a explotar su creatividad jugando con la limitación que Twitter tiene en cuanto a los caracteres para cada publicación.

De esta manera, se trata de novelas o narraciones escritas completamente en la plataforma, a través de mensajes de 140 caracteres, en donde elementos como fotografías, videos y demás recursos recursos de comunicación se pueden utilizar para aderezar el relato.

La idea es presentar la historia a manera de hilo de conversación, en donde los lectores pueden interactuar con cada mensaje que construye la trama.

El concepto es relativamente nuevo y para las marcas representa la oportunidad de explotar un formato innovador para entregar historias a sus públicos meta, en donde si bien jugar con la extensión puede ser el reto, lo que parece privilegiarse es la creatividad, aspecto que muchas veces se deja desentendido dentro de las acciones publicitarias en social media.