• La campaña de Qualcomm fue realizada con el apoyo de la agencia de publicidad McCann Nueva York

  • Rube Goldberg fue un caricaturista, escritor, ingeniero y escultor de Estados Unidos

  • Se le reconocía al artista por dibujar bocetos de máquinas y gadgets extremadamente complejos para tareas sencillas

Encontrar una buena idea para una campaña puede ser una tarea particularmente difícil. En ocasiones, parecería que prácticamente todas las ideas ya han sido puestas en un anuncio. ¿Nuevas criaturas mitológicas? Hace meses que una marca presentó esta narrativa. ¿Burlas sobre las tendencias que despegan en el raro mundo del internet? Absolutamente nada nuevo. ¿Gráficos y estilo visual desconcertante para la audiencia objetivo? Ya también fue usado.

No por nada una de las grandes barreras que perciben las agencias y compañías de la industria al crear una campaña es la creatividad. Un estudio de la Universidad de Londres apuntaba en 2007 que la presión de los profesionales de marketing para encontrar nuevas ideas afectan su sentido de identidad. A eso hay que sumarle que algunos agentes, como el Harvard Business Review, incluso señalan que este acercamiento no siempre es el mejor.

Además, no se trata únicamente de una cuestión de orgullo profesional o de querer superar a los rivales. La creatividad y la originalidad también impacta en la forma que se percibe una campaña entre los consumidores. Entre más única y especial sea un anuncio o comercial, será más probable que los usuarios recuerden el mensaje y generen conexión con la marca. En este sentido, hay un interés muy importante en las compañías por crear mejores comerciales.

Una campaña que mezcla lo nuevo y lo viejo

La solución por la que optan muchas empresas es presentar conceptos ya explorados, pero utilizando un giro único o nuevo a la idea. Por supuesto, no siempre resulta. Sin embargo, cuando el producto final es efectivo, vale la pena reconocerlo. Así pues, hay que observar la nueva campaña de Qualcomm. La tecnológica acaba de lanzar una iniciativa para celebrar los avances de su equipo en sistemas 5G. Para ello, construyó un sistema de Rube Goldberg.

Como muchos aparatos Rube Goldberg, la reacción en cadena de Qualcomm tiene una multitud de partes que se mueven principalmente gracias a reacciones físicas. Sin embargo, muchas de ellas son provocadas por el uso de aparatos potenciados por la tecnología 5G. Entre los factores más destacados se cuenta una llamada de celular, que inicia toda la máquina. También hay asistentes de voz, robots, impresoras y carritos inteligentes.

Dándole un giro nuevo (y brand-appropiate) a una idea vieja

Los sistemas de Rube Goldberg son de los aparatos más vistosos, especialmente en la era del internet y los videos virales. En 2014, un montaje de National Geographic replicó una reacción en cadena a una gran escala para anunciar una nueva barra de programas. También en otras industrias se han visto iniciativas de este tipo. Resalta por ejemplo el trabajo del grupo Ok GO para su video This Too Shall Pass, que ya amasa más de 62 millones de vistas en YouTube.

Así pues, no se trata ni de casualidad de una idea nueva o particularmente novedosa. Es algo que se lleva haciendo por años, tanto como entretenimiento como para promocionar iniciativas comerciales. Lo que verdaderamente resalta de la campaña de Qualcomm es la integración con su marca. Todos los aparatos tecnológicos utilizados por el comercial están potenciados por su propia tecnología. Así se le da un toque único que no podría conseguir otra marca.

De eso se trata la creación de una campaña, y de realmente cualquier iniciativa comercial de las marcas. No necesariamente se tiene que encontrar constantemente el hilo negro para llamar la atención. Tampoco está mal inspirarse en el trabajo de otras compañías y agencias para crear un concepto nuevo. La clave que distingue el plagio o una idea vieja de un concepto prometedor, es la forma en la que se le puede dar un giro especial.

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