Purificación Carpinteyro se viste como un personaje de Matrix y es un buen ejemplo del espectáculo como marketing político

Purificación Carpynteiro ha llamado la atención durante su campaña, por recurrir a recursos dramáticos con los que busca generar interacción en redes sociales.

Una de las estrategias que más ayudan en marketing político es la construcción de una marca personal, que logre identificar a servidores y candidatos frente al electorado, tal como lo ha hecho Purificación Carpinteyro, quien ha recurrido al espectáculo para convertirse en el tema de conversación en redes sociales.

El más reciente ejemplo de ello ha ocurrido con su aparición en un evento político vestida como un personaje de Matrix, hecho que llamó la atención en redes sociales, llevando a debatir sobre el uso del espectáculo como recursos creativo en marketing político.

Desde esta perspectiva resulta interesante darse cuenta que Carpynteiro ha venido construyendo un perfil de “espectacularidad” desde su participación en el último debate que mantuvo con otros contendientes, en donde se desenvolvió de manera dramática en diversas intervenciones que tuvo.

Apostar por estas estrategias es hacerlo por la aplicación de recursos que detonen las emociones del electorado, pues este factor siempre ha determinado de manera clave, la influencia que se logra inconscientemente en las decisiones que toman los consumidores o electores, caso que ahora nos compete.

El espectáculo y la estrategia que se desarrolla dentro de marketing político, va en función en todo momento con la personalidad del político. Trump es un claro ejemplo de la construcción de un personaje a partir de la imagen que creó de ser un magnate exitoso en la creación de negocios, promoviéndose en todo momento de manera mediática.