¿Puede un sismo afectar la imagen de un deportista?

Pese a tratarse de un evento completamente ajeno al deporte, el sismo del pasado martes tuvo y tendrá un impacto duradero en la imagen de varias figuras públicas.

Como bien lo ha dicho Jorge Valdano, “el futbol es lo más importante de lo menos importante”, así quedó demostrado hace exactamente una semana, cuando la tragedia azotó el centro del país y el balompié decidió hacer un alto (a pesar de los intentos de Enrique Bonilla, presidente de la Liga MX), situación pese a la cual la opinión pública jamás apartó su ojo de las figuras de dicho medio, para beneficio de la imagen de muchas y en perjuicio de otras tantas.

En los últimos días hemos visto las redes sociales inundarse de imágenes de decenas de miles de voluntarios, quienes se han dado cita en las diferentes zonas de desastre para ayudar ya sea removiendo escombros, recolectando o transportando víveres a las zonas donde son más necesarios, etc.

Asimismo, quienes somos aficionados al futbol hemos podido encontrar en dichas imágenes a figuras como Jesús Corona, Miguel Herrera, Alan Pulido y Oribe Peralta, entre muchos otros, dejando en claro que incluso una situación tan trágica como la que prevalece en el país puede afectar la imagen de una figura pública (de forma más involuntaria que premeditada).

Particularmente llaman mi atención 3 casos de figuras extranjeras que analizaré a continuación, comenzando por los 2 que tienen implicaciones negativas:

El primero de ellos corresponde a las declaraciones realizadas por el delantero argentino del Puebla Carlos Salom, quien ante el pánico provocado por el sismo declaró, de forma por demás imprudente, que se arrepentía de haber venido al futbol mexicano y que tras culminar su contrato analizaría su futuro. Evidentemente la respuesta de los aficionados no se hizo esperar, llegando incluso a exigir la rescisión del contrato del argentino.

Otro caso con implicaciones negativas es el del comentarista de FOX Sports Daniel Brailovsky, ex jugador del Club América, quien luego del sismo realizó un tweet en el que declaraba su apoyo, amor y agradecimiento incondicional hacia México; sin embargo, la situación no salió del todo como “El Ruso” esperaba, pues muchos usuarios de Twitter no tardaron en recordarle su proceder 32 años antes, cuando luego del temblor de 1985 huyó hacia Argentina sin notificar al Club América, situación que le valió una suspensión de un año.

Por un lado tenemos el caso de un jugador en activo, quien presa del pánico realizó una declaración desafortunada, misma que seguramente le perseguirá por el resto de su carrera (y más allá), tal y como puede dar cuenta Daniel Brailovsky a quien la afición le dejó en claro que no ha perdonado su actitud ante la adversidad a pesar del paso del tiempo.

En el lado opuesto de la balanza tenemos el caso Francisco Jémez, quien desde su llegada a México no ha logrado empatizar con la afición del Cruz Azul (llegando incluso a ser sorprendido haciendo gestos obscenos hacia el graderío)… o al menos no lo había hecho hasta antes del sismo del pasado martes, pues posterior a éste el español fue sorprendido ayudando en uno de los centros de acopio, situación que de inmediato le valió el aplauso y que le otorgará el respeto de la afición cementera, más allá de los éxitos que pueda o no cosechar en el terreno de juego.

Ciertamente el pasado martes no importó el futbol, la telenovela de las 5 o llegar al gimnasio; sin embargo, es, hasta cierto punto, imposible separar a las personas de sus acciones ante las situaciones de excepción y la sociedad mexicana no olvidará la forma de proceder de aquellos a quienes ven (o veían) como héroes los fines de semana en la cancha… si no lo creen, pregúntele a Daniel Brailovsky y la cruz que su imagen pública carga desde hace 32 años.