CFAH

Suscríbete a Merca2.0 y accede a más 3,500 artículos exclusivos a suscriptores. Haz clic aquí

ARTÍCULO EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES

Publihistorias: Otra bebida muy mexicana

Desde niños se nos enseñó que las tres bebidas mexicanas por excelencia son el Tequila, el Mezcal y el Pulque, este último muy despreciado por las clases media y alta a lo largo del siglo XX y revalorado en este siglo XXI.

Compartir:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

Desde niños se nos enseñó que las tres bebidas mexicanas por excelencia son el Tequila, el Mezcal y el Pulque, este último muy despreciado por las clases media y alta a lo largo del siglo XX y revalorado en este siglo XXI. Pero estas bebidas son consumidas en el centro de un país centralista y olvidamos los licores y aguardientes tradicionales de las regiones más alejadas de la capital de la nación, como el bacanora, la damiana, el tesgüino y en especial el sotol que es originario de la zona entre los estados de Chihuahua, Coahuila y Durango y que cuenta desde 2018 con denominación de origen de la misma manera que el mezcal, el tequila, el bacanora y la charanda.

El Sotol es una bebida tradicional conocida por las culturas amerindias como los Apache, Anasazi, Tarahumaras. A diferencia del Tequila, el Mezcal o el Pulque, el Sotol no procede un agave. Es el destilado de una familia de plantas que existen entre otras partes del mundo en la zona árida de lo que es hoy el norte de México y sur de Estados Unidos conocido científicamente como asparagaceas y a las cuales pertenece el esparrago. Las plantas de donde se destila y fermenta el sotol son del género Dasylirion, la especie varía dependiendo del estado o región donde se elabora el aguardiente, el género es parte también de la familia Liliidae a la que pertenecen ajos y cebollas. Esta planta se conoce popularmente como sotol o sereque y le lleva 15 años madurar para poder ser fermentada y destilada. El lugar donde se destila el sotol es conocido como vinata. Aunque el sotol jugó parte importante en el tráfico de bebidas alcohólicas a Estados Unidos durante la prohibición, los productores de tequila se encargaron de que los gobiernos federales prohibieran su producción, junto con otros destilados tradicionales para evitar la competencia.

Los ojos de consumidores a lo largo y ancho de la república y de otras latitudes comienzan a voltear a estas bebidas mexicanas, en Chihuahua nada más, se cuentan alrededor de 37 marcas diferentes de acuerdo con el sitio de Internet mexicoselection.com aquí un puñado de ellas.

La demanda por la bebida apenas empieza a nivel nacional e internacional por lo tanto existen pocos maestros sotoleros. Gerardo Ruelas Hernández ha prestado su sabiduría y conocimiento sobre la bebida a diferentes marcas entre las que destacan Sotomayor, Coyote, La Higuera y Flor del Desierto.

Gerardo Ruelas Hernández representa la tercera generación de maestros sotoleros. La experiencia y conocimiento del chihuahuense queda demostrada en las variantes que diseñó para cada una de las marcas que contratan sus servicios, incluso una de las variantes que fabrica el sotolero incluye entre sus ingredientes veneno de serpiente de cascabel que Ruelas mismo extrae de las serpientes que tiene en su taller. Además, Ruelas es propietario de su propia fabrica muy artesanal de Sotol con permiso para fabricar la bebida regional desde 1930 en la ciudad de Aldama al sur de Chihuahua y sus sotoles llegan a Italia, Australia y China. La marca propia de Gerardo Ruelas se llama Oro de Coyame.

Una de las excepciones es el sotol Hacienda de Chihuahua, que se fabrica desde 1978 cuando la empresa Vinomex que se estableció desde entonces en la Hacienda de Santo Domingo de Tabalaopa que se fundó en 1681, aunque la casona actual data de doscientos años después. Vinomex ha encargado al enólogo José Daumas. Hacienda de Chihuahua es el principal productor de sotol del país, un exportador y por extensión un embajador del sotol en el mundo.

En el caso del sotol Flor del Desierto también colabora otro maestro sotolero llamado José Armando Fernández Flores que es el responsable de la variedad llamada Sierra. Flor del Desierto, así como otro mezcal llamado Onó son parte del portafolio de una empresa llamada Laika Spirits.

La marca Coyote nació en 2017, en ella colabora de importante Gerardo Ruelas con mezclas que incluyen las diferentes especies de sereques que se utilizan en otros estados y regiones para dar una gama de sotoles duranguenses, de Coahuila y por supuesto Chihuahua.

Otra empresa se encuentra en Bachiniva, en el centro de Chihuahua es Pizcadores, que además del sotol, destila bacanora y raicilla. Pizcadores se fundó en 2010 recuperando la tradición de la región que desapareció en 1960, junto con la última vinata local.

Esperemos que pronto veamos una industria del sotol igual de prospera que la del tequila o el mezcal.

Otros artículos exclusivos para suscriptores